

El 31 de octubre, en plena noche de Halloween, diversos barrios de Santiago, Antofagasta y La Serena vivieron un episodio que desató indignación entre los vecinos: la “Vuelta del Terror”, una rodada masiva de motociclistas, en su mayoría migrantes venezolanos y colombianos, que recorrió las calles con música a alto volumen, sin respetar las leyes de tránsito ni la tranquilidad de los residentes. Este evento, realizado sin permisos ni coordinación con las autoridades, demuestra una falta de respeto hacia las normas de convivencia en Chile.
#monozolanos en av. Matta, sin respetar las leyes de tránsito.
— Mara (@MaraOrtiz91) November 1, 2024
Denuncian x sosafe que casi atropellan pestones por motos y autos cruzando en rojo
Tuvieron tiempo de actuar, y dejaron que se tomaran las calles.
Si muere alguien, son complices!@GobiernodeChile @Orrego @DPR_RM pic.twitter.com/AKawyBETjw
Putas basuras juntas, tantos Colombianos tanta venecos en mi ciudad haciéndola ¡PICO! motos, caos, olor a mono fritanga me CAGO en el dia que estos HIJOS DE PUTA llegaron a invadir #Antofagasta con su mierda de cultura #Fueralacras #fuerailegales
— Denuncias (@AntofaDenuncias) October 31, 2024
🇨🇱#Chile para los #Chilenos 🇨🇱 pic.twitter.com/cwOhrR5epG
La “Vuelta del Terror” fue una muestra de desorganización y falta de respeto que generó una reacción de rechazo entre los vecinos y las autoridades. Este evento subraya la importancia de respetar las normativas locales y la necesidad de sancionar actividades que se realicen fuera de la ley y sin permisos. La convivencia en una sociedad organizada requiere no solo del compromiso de los ciudadanos para respetar las normas, sino también de la intervención de las autoridades para regular y controlar este tipo de eventos. Solo así se podrá asegurar un ambiente de respeto mutuo, donde tanto chilenos como migrantes puedan convivir en paz y armonía.