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Importante recordar: la declaración de la exjefa de la PDI sobre el uso de la Ley de Inteligencia por parte de Monsalve

Ilustración PDI recibiendo instruciones de parte del médico de la peste Imagen generada con IA. Click para ampliar T
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Hoy ha comenzado la formalización contra Manuel Monsalve por abuso sexual, pero es importante recordar otra arista clave del caso: la presunta vulneración a la Ley de Inteligencia. La declaración de Cristina Vilches Montenegro, exjefa de Inteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI), revela detalles que agravan la posición del exsubsecretario de Interior, al exponer un presunto uso irregular de los recursos de inteligencia en un contexto que no corresponde a la seguridad nacional.

Claves de la declaración y presuntas irregularidades

  1. Reunión en La Moneda y las instrucciones de Monsalve
    Según Cristina Vilches, el 10 de octubre de 2023, Manuel Monsalve la citó en su despacho de La Moneda para expresar preocupación por «un posible atentado» o «sustracción de información» desde su celular. Monsalve relató que no recordaba nada de un lapso de 12 o 13 horas tras compartir con una funcionaria en el restaurante Ají Seco Místico, terminando esa noche en el Hotel Panamericano.
    Declaración textual de Vilches:
    “El Sr. Monsalve me expresó su preocupación por no recordar nada tras haber salido a comer con una funcionaria y pidió que se reconstruyera lo ocurrido en ese lapso de tiempo”.
    Posible irregularidad:
    Estas solicitudes se realizaron verbalmente, sin registros formales, y basándose en una interpretación dudosa de la Ley de Inteligencia.
  2. Acciones ejecutadas por la PDI
    Vilches confirmó que, siguiendo órdenes de Monsalve:
  • Se levantaron cámaras de seguridad del restaurante y del hotel donde estuvo esa noche.
  • Se perició el celular de Monsalve en dependencias de la PDI, aunque no se encontró evidencia de sustracción de datos.
  • Se simuló la entrega de alimentos en el domicilio de la denunciante para confirmar su presencia.
    Declaración textual de Vilches:
    “Para cumplir con este encargo, personal a mi cargo realizó las siguientes diligencias: levantamiento de cámaras, revisión del celular del Sr. Monsalve y confirmación de la presencia de la funcionaria en su domicilio mediante un falso pedido de comida”.
    Posible irregularidad:
    Estas acciones no se relacionan con amenazas a la seguridad nacional, sino con asuntos personales, lo que configuraría un mal uso de la Ley de Inteligencia.
  1. Devolución del celular a Monsalve
    A pesar de que Monsalve ya era imputado, Vilches devolvió el celular periciado al jefe de gabinete del entonces subsecretario. Este hecho plantea serias dudas sobre el manejo de evidencias cruciales en la investigación. Declaración textual de Vilches:
    “En cuanto al motivo de devolver el celular a quien ya era imputado, pensé que él debía ser quien lo entregara”. Posible irregularidad:
    Este acto refleja una posible negligencia en la conservación de pruebas fundamentales.
  2. La versión de Vilches sobre lo ocurrido
    Según Vilches, las cámaras no mostraron eventos sospechosos. Ella describió que Monsalve se veía “normal” al llegar al hotel, mientras su acompañante lucía “lenta”. Su conclusión fue que se trató de “dos personas que salieron a comer, bebieron alcohol y luego se fueron al hotel”.
    Posible irregularidad:
    Aunque la exjefa de Inteligencia consideró que no había motivos para denunciar, el contexto y las circunstancias demandaban mayor rigor en el reporte de los hechos.

Un caso grave con implicancias profundas

El uso de la Ley de Inteligencia para fines personales por parte de Manuel Monsalve no solo es un abuso de poder, sino una violación ética y legal que resulta inaceptable en un cargo de alta responsabilidad. Este acto, sumado a su formalización por violación, evidencia un patrón de conducta que no puede ser minimizado ni ignorado.

Monsalve no solo dañó la credibilidad de las instituciones públicas, sino que mostró una clara intención de instrumentalizar recursos del Estado para beneficio propio. Este caso exige sanciones ejemplares, pues no solo está en juego su responsabilidad individual, sino la confianza de la ciudadanía en un sistema que debe velar por la justicia y no ser utilizado como herramienta de impunidad.