En la madrugada del lunes, un ciudadano venezolano en situación migratoria irregular protagonizó una violenta agresión contra un conserje de 68 años en un edificio ubicado en la calle Toro Mazotte, en la comuna de Estación Central. A pesar de retener al trabajador bajo amenaza con un objeto cortopunzante y causar destrozos valorados en dos millones de pesos, el tribunal determinó solo la medida cautelar de arraigo nacional y la prohibición de acercarse a la víctima, dejándolo en libertad.
Indignante: Otro brutal ataque a conserje adulto mayor, extranjero lo retuvo con un vidrio en el cuello en Estación Central
En la madrugada del pasado 9 de marzo, un conserje de la tercera edad fue violentamente agredido en un edificio de Estación Central, luego de que un sujeto ingresara a la fuerza al inmueble ubicado en la calle Toro Mazote […]
Puntos Claves:
- Violenta agresión en Estación Central: El hecho ocurrió a las 3:00 a.m. del lunes, cuando el agresor forzó la entrada del edificio con la intención de llegar a un departamento en el piso 12, donde residía una persona con la que mantenía conflictos previos.
- Retención y amenaza con objeto cortopunzante: Al no lograr ingresar a la vivienda, bajó al hall de acceso y comenzó a forcejear con vecinos. Luego, rompió el vidrio de la conserjería con un palo de escoba y usó un fragmento de cristal roto para amenazar al conserje, colocándolo cerca de su cuello.
- Trabajador retenido durante 10 minutos: El conserje, de 68 años, fue retenido por el agresor hasta que llegó personal de seguridad municipal. Producto del ataque, sufrió problemas respiratorios y tuvo que ser trasladado a un centro médico.
- Otro trabajador también resultó herido: Un segundo conserje sufrió cortes menores debido a los vidrios rotos cuando el sujeto generó los destrozos.
- Pérdidas millonarias y cargos en su contra: Los daños en el edificio fueron avaluados en aproximadamente $2 millones. El individuo fue procesado por amenazas, lesiones y daños.
- Indignación por decisión judicial: A pesar de su situación migratoria irregular y la gravedad de los hechos, el tribunal solo le impuso arraigo nacional y la prohibición de acercarse a las víctimas, permitiéndole quedar en libertad.
La determinación judicial ha generado una ola de indignación y desconcierto, ya que el agresor, pese a su historial violento, su evidente peligro para la comunidad y su situación migratoria irregular, quedó en libertad con una simple prohibición de acercarse a las víctimas. Muchos esperaban una medida más severa, como la prisión preventiva o incluso la deportación, pero el tribunal optó por una resolución que ha sido catalogada como un desprecio absoluto por la seguridad de los chilenos.
Esta decisión deja en evidencia las fallas del sistema judicial, donde un individuo que retuvo y amenazó con un arma cortopunzante a un adulto mayor, causó daños millonarios y atacó a quienes intentaron detenerlo, queda libre sin mayor consecuencia. Para muchas personas, este tipo de resoluciones no solo fomentan la impunidad, sino que envían un mensaje alarmante sobre la falta de protección a las víctimas y la permisividad ante actos de violencia extrema.