Este domingo se celebra en todo Chile una nueva edición del Día del Padre, una fecha tradicional que invita a las familias a reunirse y que hoy muestra una notable evolución en la forma de vivir la paternidad. Aunque el comercio suele adaptar la celebración al fin de semana más cercano, su origen legal se remonta a un decreto supremo firmado en Santiago en octubre de 1976. Actualmente, este festejo no solo revive curiosidades históricas sobre grandes personajes de nuestra patria, sino que también refleja cómo los papás chilenos se han integrado de forma mucho más cercana, afectiva y cotidiana en el día a día y el cuidado de sus hijos.
Puntos Claves:
El origen legal y el peso de la historia
- Iniciativa desde Estados Unidos: La idea original de este festejo nació en el país norteamericano en 1908 gracias a Sonora Smart Dodd, quien quiso homenajear a su papá, un veterano de la Guerra Civil que la crió en solitario tras la repentina muerte de la madre.
- Decreto en el régimen de Pinochet: En Chile, la celebración quedó establecida formalmente mediante un decreto supremo firmado el 18 de octubre de 1976 por Augusto Pinochet, documento que también fijó de manera oficial el Día de la Madre y el Día del Anciano.
- La cercanía con la madre: A pesar de tener décadas de vigencia, las encuestas reflejan que el Día del Padre no alcanza la misma magnitud que el de la madre; un estudio del Instituto de Ciencias de la Familia de la Universidad de los Andes demostró que, ante un problema, el 49% de los jóvenes de entre 18 y 34 años acude primero a la mamá, dejando la figura paterna en cuarto lugar.
- El caso de Bernardo O’Higgins: Esta fuerte conexión con el lado materno se observa desde los albores de la república con Bernardo O’Higgins Riquelme, quien creció alejado de su padre, el virrey Ambrosio O’Higgins, y mantuvo una unión inquebrantable con su madre, Isabel Riquelme Meza, quien lo apoyó en la guerra, el exilio y fue su gran consejera.
Hacia una relación más cercana y cotidiana
- Presencia activa en el hogar: Organismos como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) destacan que los hombres participan cada vez más en tareas sencillas y significativas, como preparar la comida, jugar, leer cuentos o asistir a las reuniones del colegio.
- Más horas dedicadas al cuidado: Datos del Pew Research Center (Centro de Investigaciones Pew, una entidad experta en estudios sociales) señalan que los padres casi triplicaron el tiempo semanal dedicado a sus hijos desde la década de 1960, subiendo de 2,5 horas a más de 7,3 horas a nivel global.
- Evolución del rol tradicional: La doctora en psicología y académica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Miriam Pardo Fariña, explica este cambio en las familias actuales señalando que: «La idea tradicional de padre como figura distante, centrada solo en la provisión, ha sido cuestionada».
- El valor del vínculo afectivo: Los expertos explican que los niños se ven muy beneficiados cuando se sienten valorados por sus papás, lo que mejora su autoestima y seguridad; para favorecer esto, la psicóloga Miriam Pardo Fariña añade que «es clave erradicar la idea de que la madre sabe más», permitiendo que el hombre gane confianza en sus capacidades de cuidado.
- Equilibrio con el trabajo: El principal obstáculo actual es el tiempo, ya que un 46% de los padres manifiesta que las exigencias laborales les impiden estar con sus hijos tanto como desearían, aunque hoy se valora mucho más la calidad de los momentos compartidos.
Al final del día, el Día del Padre se ha transformado en una hermosa oportunidad para mirar hacia el interior del hogar y valorar los lazos afectivos que se construyen día a día. Más allá del habitual almuerzo o el regalo de temporada, el verdadero sentido de la fecha radica en reconocer a esos hombres que eligen estar presentes de forma cercana, escuchando, abrazando y participando activamente en la vida de sus hijos, dejando atrás la antigua idea del papá que solo se limitaba a aportar económicamente.
Si bien el ritmo de la vida moderna y las largas jornadas de trabajo siguen imponiendo desafíos complejos para los trabajadores del país, el cambio hacia una relación más afectiva y unida avanza de manera natural en la sociedad chilena. Celebrar la paternidad hoy significa aplaudir esos momentos cotidianos de complicidad y cariño que marcan de forma positiva la infancia y construyen familias mucho más integradas y unidas.