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Cámara de Diputados aprueba y despacha al Senado el megaproyecto de Reconstrucción Nacional del Presidente José Antonio Kast para reactivar la economía chilena

Ilustración crecimiento económico megarreforma chile plan de reconstruccion de Kast Imagen generada con IA. Click para ampliar T

La Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó y despachó al Senado este miércoles el megaproyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Tras una extensa jornada de votación en Valparaíso, la iniciativa legal que busca rescatar al país de un estancamiento económico de diez años fue visada en general por una amplia mayoría de 90 votos a favor, frente a 59 votos en contra de los sectores de izquierda y una sola abstención.

Puntos Claves:

  • Contundente respaldo parlamentario al crecimiento: La sala aprobó la idea de legislar con un sólido piso de 90 votos, destacando el apoyo del Partido de la Gente (PDG) y las bancadas de centroderecha, mientras que 59 diputados de izquierda, incluyendo al Frente Amplio (FA) y al Partido Comunista (PC), votaron en contra intentando bloquear la reactivación del país.
  • Rebaja histórica del impuesto corporativo: El corazón de la reforma disminuye el Impuesto de Primera Categoría —que es el tributo que pagan las empresas sobre sus utilidades— de un 27% a un 23%, una medida indispensable para volver a hacer competitivo a Chile, atraer capitales y dinamizar el mercado interno.
  • Garantía de estabilidad para grandes inversiones: Se aprobó una invariabilidad tributaria por 25 años para proyectos nuevos que superen los 50 millones de dólares, lo que asegura por contrato que el Estado no les cambiará las reglas del juego ni los impuestos en ese período, replicando un exitoso modelo histórico que generó miles de empleos en décadas pasadas.
  • Salvaguarda de la capacitación laboral frente al Ejecutivo: La bancada de Renovación Nacional (RN) lideró el rechazo a la eliminación de la franquicia del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) —sistema que permite a las empresas descontar impuestos por capacitar a sus trabajadores—, forzando al Gobierno a buscar un diseño de ahorro eficiente sin destruir las herramientas técnicas de la clase media.
  • Frenazo a las recetas ideológicas de la izquierda radical: Durante la maratónica sesión, la mayoría de los diputados rechazó la indicación de la oposición que pretendía aplicar el fallido impuesto a los «súper ricos» y limitó las facilidades en el Crédito con Aval del Estado (CAE) —el préstamo estudiantil para la educación superior— a alivios de pago gestionados por la Tesorería General de la República (TGR), descartando cualquier condonación irresponsable con las arcas fiscales.
  • Conflicto con indicación inconstitucional de Sala Cuna: A pesar de aprobarse una indicación de la izquierda sobre Sala Cuna Universal, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y la diputada de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Constanza Hube, presentaron de inmediato una reserva de constitucionalidad para acudir al Tribunal Constitucional (TC), acusando que los diputados opositores invadieron facultades exclusivas del Presidente al comprometer el gasto público de manera irresponsable. Quiroz justificó la acción señalando: «El Gobierno, el ministro de Hacienda, hace reserva de constitucionalidad por afectar las finanzas públicas. Contraviene nuestra Constitución y la potestad del Ejecutivo en materia de administración del Estado y responsabilidad por las finanzas públicas».
  • Optimismo en el comité político del palacio de La Moneda: Tras el despacho parlamentario, el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, valoró el triunfo legislativo afirmando que “con esta iniciativa, que avanza hacia el Senado, el Gobierno está demostrando que es capaz de escuchar, de recibir propuestas, de generar mayorías”.

El despacho de esta ambiciosa reforma al Senado representa un respiro profundo para miles de familias chilenas que han sufrido el impacto directo de una década de estancamiento y nulo progreso económico, un retroceso provocado por las antiguas recetas de la izquierda que solo sembraron burocracia y destruyeron las fuentes de trabajo. Al aliviar la carga sobre los emprendedores y asegurar beneficios históricos de alto impacto social, como la eliminación total del pago de contribuciones —el impuesto territorial a la vivienda— para los adultos mayores de 65 años en su primera propiedad, el proyecto devuelve la esperanza de un Chile próspero y dinámico que vuelve a poner el mérito y el empleo en el centro del progreso.

Sin embargo, el camino hacia la promulgación definitiva requerirá mantener una postura firme ante la persistente resistencia de los sectores de izquierda que ahora intentarán desmantelar la reforma en la Cámara Alta. La ciudadanía exige urgencia y responsabilidad, lejos de las indicaciones populistas e inaplicables con las que la oposición intentó entorpecer el debate técnico en la Cámara de Diputados. El dinamismo de la economía chilena no puede seguir esperando captivo de sesgos ideológicos, y el Senado tiene ahora la misión histórica de consolidar estas bases de crecimiento para devolverle definitivamente el rumbo al país.