

La Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó y despachó al Senado este miércoles el megaproyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Tras una extensa jornada de votación en Valparaíso, la iniciativa legal que busca rescatar al país de un estancamiento económico de diez años fue visada en general por una amplia mayoría de 90 votos a favor, frente a 59 votos en contra de los sectores de izquierda y una sola abstención.
✅| La Cámara culmina la votación en particular del proyecto para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social.
— Diputadas y Diputados de Chile (@Camara_cl) May 20, 2026
Pasa al Senado.
Hoy dimos un paso importante para que Chile vuelva a ponerse de pie. 🇨🇱
— Agustín Romero Diputado🖐 🇨🇱 (@agustinromerole) May 20, 2026
Aprobamos el Proyecto de Reconstrucción Nacional porque los chilenos están cansados de diagnósticos eternos y necesitan soluciones concretas: más empleo, más inversión y más oportunidades.
La democracia se… pic.twitter.com/xYrlDvrrib
Se aprobó el proyecto de Reconstrucción Nacional Desarrollo Económico y Social, un paso clave para recuperar el crecimiento, impulsar la inversión, fortalecer a las pymes y generar más empleo y oportunidades para las familias.
— Vocería de Gobierno de Chile (@voceriagobierno) May 20, 2026
Reconstruir Chile también es volver a crecer. 🇨🇱
El despacho de esta ambiciosa reforma al Senado representa un respiro profundo para miles de familias chilenas que han sufrido el impacto directo de una década de estancamiento y nulo progreso económico, un retroceso provocado por las antiguas recetas de la izquierda que solo sembraron burocracia y destruyeron las fuentes de trabajo. Al aliviar la carga sobre los emprendedores y asegurar beneficios históricos de alto impacto social, como la eliminación total del pago de contribuciones —el impuesto territorial a la vivienda— para los adultos mayores de 65 años en su primera propiedad, el proyecto devuelve la esperanza de un Chile próspero y dinámico que vuelve a poner el mérito y el empleo en el centro del progreso.
Sin embargo, el camino hacia la promulgación definitiva requerirá mantener una postura firme ante la persistente resistencia de los sectores de izquierda que ahora intentarán desmantelar la reforma en la Cámara Alta. La ciudadanía exige urgencia y responsabilidad, lejos de las indicaciones populistas e inaplicables con las que la oposición intentó entorpecer el debate técnico en la Cámara de Diputados. El dinamismo de la economía chilena no puede seguir esperando captivo de sesgos ideológicos, y el Senado tiene ahora la misión histórica de consolidar estas bases de crecimiento para devolverle definitivamente el rumbo al país.