La organización civil chilena de rescate Topos Chile, liderada por Francisco Lermanda, denunció graves episodios de hostigamiento y acusaciones de espionaje por parte de militares venezolanos en la localidad de La Guaira, Venezuela, donde el equipo busca sobrevivientes tras el devastador doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 registrado el pasado miércoles 24 de junio de 2026. Los rescatistas alertaron que las constantes fiscalizaciones e interrupciones por parte de las fuerzas armadas locales entorpecen las maniobras críticas de salvamento en estructuras colapsadas, en medio de una emergencia humanitaria que ya registra de forma oficial 1.719 personas fallecidas y 5.034 heridos, incluyendo a cuatro ciudadanos chilenos que perdieron la vida en el desastre.
Puntos Claves:
Incidentes con militares en La Guaira
- Acusaciones de supuesto espionaje: El líder de Topos Chile, Francisco Lermanda, detalló que los efectivos del ejército venezolano han interrumpido de forma reiterada las labores en la zona de desastre bajo la sospecha de que los voluntarios son agentes encubiertos de Estados Unidos o Chile.
- Interrupción en túneles de búsqueda: Los uniformados ingresaron armados a los espacios de alto riesgo y túneles excavados entre los escombros para exigir la documentación del personal de salud e ingeniería civil, retirando incluso a rescatistas internacionales del área de trabajo.
- Retención de equipos tecnológicos: Un soldado confiscó temporalmente el teléfono celular de un brigadista mientras intentaba realizar una videollamada con personal médico para coordinar el rescate especializado de un menor de 14 años atrapado.
- Interrogatorios constantes a brigadistas: Una de las voluntarias de la delegación chilena fue sometida a ocho controles de identidad en un solo día, donde se le cuestionó de forma de manera insistente sobre su profesión en Chile y los motivos de su presencia en terreno.
- Declaración del líder de los rescatistas: Francisco Lermanda relató la respuesta que recibieron de un uniformado local al cuestionar las excesivas fiscalizaciones en el lugar: «Nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile».
- Falta de colaboración militar: Civiles y vecinos de las comunidades afectadas manifestaron su descontento en redes sociales debido a que las patrullas militares se limitan a supervisar los perímetros de seguridad y revisar documentos en lugar de cooperar en la remoción manual de escombros.
Postura del Gobierno de Chile y situación técnica
- Desmarque del Ministerio del Interior: El ministro subsecretario (s) del Interior de Chile, Máximo Pavez, aclaró que el Ejecutivo chileno no puede hacerse responsable de las situaciones que afecten a agrupaciones independientes u organizaciones no gubernamentales que viajen de forma autónoma.
- Coordinación oficial con equipos estatales: La autoridad gubernamental chilena precisó que la única delegación validada formalmente con el gobierno de Venezuela es el equipo USAR (Urban Search and Rescue, que significa Búsqueda y Rescate Urbano) de Bomberos de Chile, quienes se encuentran operando con normalidad.
- Víctimas de nacionalidad chilena: El Ministerio de Relaciones Exteriores, conocido también como Cancillería, ratificó el fallecimiento de un cuarto ciudadano chileno residente en Venezuela producto de los sismos, sumándose a los decesos previamente informados de Erika Ramírez, de 44 años, y Héctor Riquelme, de 54 años.
- Graves fallas de construcción detectadas: El equipo de expertos constató que múltiples edificios de más de 20 pisos colapsaron completamente debido a que el hormigón estructural se pulverizaba con facilidad, lo que habitantes locales atribuyen a la falta de fiscalización técnica por supuestos hechos de corrupción.
Líder de Topos Chile explica el acoso de militares venezolanos
La emergencia humanitaria que golpea a Venezuela tras los destructivos sismos exige la máxima colaboración internacional y un despliegue técnico donde cada segundo cuenta para salvar vidas atrapadas bajo toneladas de concreto. En este escenario crítico, la imposición de trabas burocráticas, la exigencia excesiva de visados en zonas de catástrofe y la constante sospecha de supuestas conspiraciones políticas por parte de los destacamentos armados locales solo consiguen desviar el foco de lo verdaderamente urgente: el rescate de las víctimas civiles y el apoyo a las miles de familias damnificadas.
A pesar del adverso panorama logístico y las complejas dinámicas de seguridad impuestas en el terreno, los voluntarios chilenos e internacionales reafirman su compromiso humanitario proyectando mantener sus labores de salvamento por un mes en la zona costera de La Guaira. El éxito de estas complejas operaciones mecánicas estructurales dependerá de que las autoridades locales logren deponer los recelos ideológicos y permitan trabajar de manera segura a los especialistas encargados de llevar esperanza en medio de la peor devastación sísmica registrada en la región.