Este miércoles, un operativo de la Policía Federal de Argentina en la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, no logró capturar a Galvarino Apablaza, exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y procesado como autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991. A pesar de que la justicia trasandina había dado luz verde a su extradición —proceso legal para enviar a un acusado de un país a otro para ser juzgado— tras años de amparo bajo el kirchnerismo, el exfrentista desapareció de su domicilio justo antes de que los efectivos llegaran a detenerlo. El hecho ha desatado una crisis diplomática y fuertes críticas del Gobierno de Chile encabezado por José Antonio Kast, quienes denuncian posibles redes de protección que habrían facilitado la huida del terrorista en una fecha que coincide con el aniversario número 35 del crimen del fundador de la Unión Demócrata Independiente (UDI).
Puntos Claves:
- El fallido allanamiento en la calle Aime Schiffely: La policía argentina ingresó a las 07:00 horas al domicilio registrado en la localidad de Moreno, pero Apablaza ya no se encontraba en el inmueble; se sospecha que el «experto escapista» pudo ser alertado, ya que contaba con varios domicilios registrados en el país vecino.
- El fin de la protección como refugiado político: El operativo se ordenó luego de que el 31 de marzo de 2026 la Cámara Nacional de Apelaciones ratificara la quita de su estatus de refugiado —un beneficio legal que impide que una persona sea devuelta a su país si se alega persecución—, dejando el camino libre para su captura inmediata.
- La orden firmada por la jueza María Servini de Cubría: Ante la licencia del juez titular Ariel Lijo, la magistrada Servini firmó la orden de detención con el objetivo de trasladar al reo a la Alcaidía CAVIA (unidad de detención policial) de la Policía Federal Argentina, para su posterior entrega a las autoridades de Interpol Chile.
- Transparencia ante el error de la ministra Mara Sedini: La vocera de Gobierno reconoció públicamente una equivocación inicial al calificar a Apablaza como «condenado», aclarando que técnicamente es un «procesado» —persona que está siendo investigada formalmente pero que aún no recibe sentencia— y enfatizó que el foco debe estar en que el prófugo enfrente a los tribunales chilenos.
- La postura inhumana de la defensa del exfrentista: El abogado de Apablaza, Rodolfo Yanzón, lanzó declaraciones que han sido calificadas como una burla a la justicia chilena y a las víctimas del terrorismo, señalando de forma desafiante: «Quieren violar la Convención de Refugiados haciéndole un regalo a Kast. Quedarán con las ganas».
- Sospechas de vínculos con la izquierda radical: El senador Javier Macaya (UDI) cuestionó la «extraña coincidencia» de la reciente visita a Argentina de la ex candidata presidencial Jeannette Jara, quien se reunió con Cristina Kirchner días antes de que se esfumara el rastro del asesino de Jaime Guzmán.
- Gira presidencial de José Antonio Kast en pie: El Canciller Francisco Pérez Mackenna confirmó que el viaje del mandatario chileno a Buenos Aires se mantiene para el próximo lunes, cita donde se espera que el Presidente Kast exija personalmente a Javier Milei una búsqueda implacable para terminar con 35 años de impunidad.
- Perfil del terrorista y autoría intelectual del crimen de Guzmán: Galvarino Apablaza, conocido como «Comandante Salvador», fue adiestrado militarmente en Cuba bajo el amparo de Fidel Castro para liderar el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), una organización de izquierda radical que utilizó la violencia política en Chile. Se le acusa de ser el autor intelectual —es decir, la persona que planifica y ordena el delito sin ejecutarlo físicamente— del asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991 y del secuestro de Cristián Edwards, crímenes cometidos en plena democracia con el fin de desestabilizar las instituciones y recaudar dinero para financiar la vida de sus dirigentes en la clandestinidad.
- Décadas de impunidad bajo el kirchnerismo y el bochorno de su desaparición: Durante 21 años, Apablaza evadió a los tribunales chilenos gracias al refugio político —una protección legal que impide que un extranjero sea devuelto a su país— otorgado por el gobierno de Cristina Kirchner en Argentina, situación que solo se destrabó con la llegada de Javier Milei al poder. Pese a que la justicia ya había autorizado su extradición (el proceso legal para traer a un prófugo de regreso a Chile) y se encontraba bajo una supuesta vigilancia policial constante en su domicilio de Moreno, el exfrentista logró eludir los controles y escapar justo cuando se cumplían 35 años del crimen de Guzmán, lo que levanta graves sospechas sobre redes de protección ideológica que aún operarían para garantizar su escape.
Reacciones políticas
- Duras críticas desde el Congreso Nacional: El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, tildó de «bochorno» la ineficacia de la custodia argentina, revelando que las autoridades trasandinas habían asegurado tener vigilancia las 24 horas sobre el domicilio de Moreno, compromiso que resultó ser falso.
- Ministro del Interior lamenta la fecha del escape: Claudio Alvarado manifestó el dolor del Gobierno al cumplirse un nuevo aniversario del crimen de Guzmán, señalando que: “En un día como hoy, cuando se cumplen 35 años del vil asesinato del exsenador Jaime Guzmán, esta noticia es para todos nosotros muy lamentable”.
Sería autor intelectual del asesinato de Jaime Guzmán
Actualización hoy 2 de abril. Sigue la búsqueda
La fuga de Galvarino Apablaza no es solo un error logístico de la policía argentina, sino una bofetada a la memoria de un senador asesinado en democracia y a la dignidad de toda una nación. Resulta indignante que, tras décadas de eludir la justicia, este criminal logre burlar un operativo de seguridad que supuestamente lo mantenía bajo vigilancia constante. Las declaraciones de su abogado, cargadas de una crueldad política que desprecia el dolor de la familia Guzmán, son el reflejo de una izquierda radical que no cree en el Estado de Derecho, sino en el encubrimiento de quienes usaron las armas para imponer su ideología.
El Presidente José Antonio Kast, quien se formó bajo el alero de Jaime Guzmán, tiene ahora la misión de convertir este «bochorno» en una oportunidad para demostrar que Chile no aceptará más excusas. Los ciudadanos esperan que la reunión con el presidente Javier Milei marque un antes y un después en la colaboración policial, desarticulando de una vez por todas las redes de protección ideológica que han permitido que este delincuente viva en libertad mientras sus víctimas aún esperan justicia. Chile no descansará hasta que este prófugo pise suelo nacional y responda ante los tribunales con todo el rigor de la ley.