Un reciente reportaje del medio Ex-Ante reveló que un crucial proyecto de obras fluviales por un monto de 107 millones de dólares para proteger a la comuna de Tierra Amarilla, en la Región de Atacama, sufrió un retraso de cuatro años producto de una dilatada consulta indígena tramitada durante la administración anterior. La iniciativa, gestionada por el Ministerio de Obras Públicas, buscaba prevenir desastres provocados por el aumento del caudal del río Copiapó y aluviones similares al ocurrido en 2015, pero su evaluación ambiental quedó paralizada por exigencias burocráticas hasta su reciente aprobación este 14 de julio de 2026, justo cuando la zona enfrenta una nueva alerta roja por intensos temporales.
Puntos Claves:
- Inversión millonaria para resguardo poblacional: El proyecto contempla un presupuesto de 107 millones de dólares ejecutados a través del MOP (Ministerio de Obras Públicas) para ensanchar y modificar el trazado del río Copiapó, protegiendo las viviendas e infraestructura urbana de la comuna.
- Defensas técnicas de alta ingeniería: La iniciativa considera la instalación de gaviones, que son grandes cajas de malla metálica rellenas de piedras, y enrocados, consistentes en bloques de roca colocados en las orillas para evitar que la corriente desgaste la tierra. Además, incluye un muro de contención y parques inundables, diseñados para absorber de forma segura el exceso de agua durante las crecidas.
Trabas administrativas e impacto en la comunidad
- Cuatro años de freno institucional: Aunque la propuesta fue ingresada en agosto de 2021 ante el SEA (Servicio de Evaluación Ambiental), la tramitación quedó paralizada entre febrero de 2022 y el 3 de julio de 2026 debido a un extenso proceso de consulta con comunidades del pueblo colla.
- Reasentamiento de familias: El proceso se originó por el traslado requerido para 169 personas, de las cuales 44 declararon pertenecer a una etnia originaria. En los documentos presentados ante el SEA, los dirigentes señalaron que “no quieren perder su sentimiento de arraigo y cohesión social”, lo que postergó la fecha de inicio de obras originalmente pactada para julio de 2024.
- Aprobación en medio de la emergencia: La Comisión de Evaluación Ambiental de Atacama aprobó finalmente el proyecto el 14 de julio de 2026, días antes de que el Senapred (Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres) declarara alerta roja en Tierra Amarilla por el riesgo de desbordes y remociones en masa.
- Impacto según especialistas: Especialistas en infraestructura hídrica consultados por el medio Ex-Ante detallaron que el MOP (Ministerio de Obras Públicas) proyecta estas defensas calculando la mayor crecida del río registrada en los últimos 100 años, afirmando que de haber estado terminadas estas estructuras —como los muros y parques inundables—, se habría logrado amortiguar de forma clave el golpe del temporal y proteger a las familias de Tierra Amarilla, aun cuando las lluvias sobrepasaron los parámetros habituales.
Este lamentable retraso evidencia cómo los sesgos ideológicos y el exceso de trabas burocráticas promovidos en el pasado terminaron postergando la protección real de las familias más vulnerables de la Región de Atacama. Priorizar trámites infinitos por sobre la seguridad pública dejó a miles de vecinos expuestos a la fuerza de la naturaleza, supeditando obras de infraestructura críticas a dinámicas de estancamiento estatal que el actual Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha comenzado a destrabar con sentido de urgencia y eficiencia.
Tierra Amarilla no puede seguir pagando el costo del inmovilismo político. Es momento de pasar decididamente de la planificación a la ejecución de las obras públicas que la ciudadanía exige, garantizando que la prevención técnica y la resiliencia primen de manera definitiva sobre los frenos regulatorios que tanto daño le provocan al país.