Seleccionar página

Tras luchar tres días por su vida en Valdivia: Fallece el cabo Marco Cosme y se transforma en nuevo mártir de Carabineros

Ilustración luto Marcos Cosme Imagen generada con IA. Click para ampliar T

El cabo primero de Carabineros Marcos Javier Cosme Barquero, de 32 años, falleció este sábado 18 de julio en el Hospital Base de Valdivia, en la Región de Los Ríos, luego de permanecer en estado crítico tras recibir un disparo en el rostro el pasado miércoles. El funcionario, perteneciente al Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), fue atacado durante un procedimiento en el sector rural de Punucapa para capturar al último prófugo por el asesinato del suboficial Eugenio Nain, convirtiéndose de esta manera en un nuevo mártir de la institución policial.

Puntos Claves:

  • El sangriento operativo en Punucapa: El cabo primero Marcos Cosme fue herido de extrema gravedad en la cara el pasado 15 de julio mientras participaba en el arresto de Carlos Esteban Cancino Tapia, apodado “El Rana”. Este sujeto era intensamente buscado por la justicia por ser el último prófugo imputado como autor material del homicidio del suboficial mayor Eugenio Nain, ocurrido en el año 2020 en la Región de La Araucanía. Durante la detención, el delincuente opuso resistencia armada y abrió fuego contra los uniformados.
  • Estado del agresor y peritajes judiciales: Carlos Cancino Tapia también resultó herido en el cuello y una rodilla durante la balacera, encontrándose actualmente hospitalizado bajo estricta custodia policial. La Fiscalía de la zona, apoyada por el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), ordenó diligencias a la Policía de Investigaciones (PDI) para aclarar las circunstancias del ataque. Asimismo, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) confirmó que visitó al detenido, quien no pudo declarar debido a las lesiones en su garganta causadas por un proyectil, en la ciudadanía ha generado profunda consternación la presencia del INDH para evaluar la condición del atacante.
  • Trayectoria de un funcionario ejemplar: El cabo Cosme sumaba 13 años y 5 meses de servicio en Carabineros de Chile y desde 2020 integraba el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), que es la unidad de élite de la policía encargada de procedimientos de alto riesgo y rescates complejos. En su hoja de vida registraba diez felicitaciones oficiales por rescates en alta montaña y ríos, además de participar en la captura de peligrosos criminales. El uniformado estaba casado con una funcionaria de la misma institución y no tenía hijos.
  • Duelo institucional y la firme postura del Gobierno: Tras confirmarse el deceso, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, decretó duelo institucional con banderas a media asta en todos los cuarteles del país. Por su parte, el Presidente de la República, José Antonio Kast, condenó con dureza el ataque señalando: «Fue asesinado cobardemente por un prófugo de la justicia que hasta ahora había vivido en completa impunidad». El mandatario aseguró de forma categórica que el Ejecutivo perseguirá penalmente tanto al autor material como a toda la red de encubridores que lo protegió durante su tiempo en fuga.
  • Respaldo de las autoridades de seguridad y luto comunal: El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, lamentó profundamente la pérdida del uniformado y destacó su valor en el cumplimiento del deber al afirmar que «el cabo 1º Marcos Cosme Barquero murió buscando que el asesinato de un compañero no quedara impune». En tanto, la alcaldesa de Hualaihué —comuna de la Región de Los Lagos donde se crió el policía— decretó tres días de duelo comunal en honor al funcionario, medida que también replicará de forma oficial la Municipalidad de Valdivia.
Traslado del cuerpo al Servicio Médico Legal con honores, resguardo de Carabineros, Bomberos y Seguridad Ciudadana

La trágica muerte del cabo Marcos Cosme cala hondo en el alma de Chile y expone nuevamente el nivel de violencia extrema al que se enfrentan cotidianamente las fuerzas de orden y seguridad en nuestro país. La pérdida de un servidor público ejemplar, que entregó su vida defendiendo el Estado de derecho y combatiendo la impunidad de peligrosos criminales armados, recuerda la urgente necesidad de dotar a las policías de un respaldo político e institucional irrestricto, además de herramientas legales firmes que protejan de manera eficaz a quienes arriesgan todo por cuidarnos.

Mientras la familia del nuevo mártir institucional recibe el cariño de todo un país y se organiza su despedida en las ciudades de Temuco y Puerto Montt, la ciudadanía exige que los tribunales de justicia actúen sin ninguna clase de contemplación. Es imperativo que caiga todo el rigor de la ley sobre el responsable de este cobarde ataque y sobre la red de protección que le permitió mantenerse oculto, demostrando con acciones concretas que el terrorismo, el narcotráfico y la violencia armada contra nuestras instituciones policiales jamás serán tolerados en nuestra sociedad.