

El cabo primero de Carabineros Marcos Javier Cosme Barquero, de 32 años, falleció este sábado 18 de julio en el Hospital Base de Valdivia, en la Región de Los Ríos, luego de permanecer en estado crítico tras recibir un disparo en el rostro el pasado miércoles. El funcionario, perteneciente al Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), fue atacado durante un procedimiento en el sector rural de Punucapa para capturar al último prófugo por el asesinato del suboficial Eugenio Nain, convirtiéndose de esta manera en un nuevo mártir de la institución policial.
Ha fallecido Marcos Cosme Barquero, Cabo Primero de Carabineros. Tenía apenas 32 años. Fue asesinado cobardemente por un prófugo de la justicia que hasta ahora había vivido en completa impunidad. Nos vamos a asegurar que este criminal pase el resto de su vida en la cárcel y que…
— José Antonio Kast Rist (@PresidenteKast) July 18, 2026
Lamento profundamente el fallecimiento del cabo primero Marco Cosme Barquero, asesinado en el cumplimiento de su deber y juramento a la patria. El año antepasado presenté un proyecto de ley que sanciona con la pena de muerte a quien asesine a un uniformado mientras está en…
— Johannes Kaiser (@Jou_Kaiser) July 18, 2026
El cabo 1º Marcos Cosme Barquero murió buscando que el asesinato de un compañero no quedara impune. Fue herido durante el operativo de detención del último prófugo del crimen del cabo Eugenio Naín.
— Martín Arrau GH. (@martinarrau) July 18, 2026
El detenido nuevamente abrió fuego contra Carabineros en un acto miserable y… pic.twitter.com/iHGJzQ8dgQ
#Valdivia
— Emergencias y Noticias Al Minuto (@Ernoticiasal) July 18, 2026
Traslado del cuerpo del Cabo 1º Marcos Cosme desde el Hospital al Servicio Médico Legal escoltado por personal policial, bomberos y seguridad ciudadana. pic.twitter.com/N0HsyRYB38
La trágica muerte del cabo Marcos Cosme cala hondo en el alma de Chile y expone nuevamente el nivel de violencia extrema al que se enfrentan cotidianamente las fuerzas de orden y seguridad en nuestro país. La pérdida de un servidor público ejemplar, que entregó su vida defendiendo el Estado de derecho y combatiendo la impunidad de peligrosos criminales armados, recuerda la urgente necesidad de dotar a las policías de un respaldo político e institucional irrestricto, además de herramientas legales firmes que protejan de manera eficaz a quienes arriesgan todo por cuidarnos.
Mientras la familia del nuevo mártir institucional recibe el cariño de todo un país y se organiza su despedida en las ciudades de Temuco y Puerto Montt, la ciudadanía exige que los tribunales de justicia actúen sin ninguna clase de contemplación. Es imperativo que caiga todo el rigor de la ley sobre el responsable de este cobarde ataque y sobre la red de protección que le permitió mantenerse oculto, demostrando con acciones concretas que el terrorismo, el narcotráfico y la violencia armada contra nuestras instituciones policiales jamás serán tolerados en nuestra sociedad.