Seleccionar página

Cambios en la Ley Uber: Ministerio de Transportes elimina requisitos de motor y antigüedad para reintegrar al 85% de los conductores que podían quedarse fuera de la ley

Ilustración conductor promedio respecto a Ley Uber Imagen generada con IA. Click para ampliar T

El Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, anunció una profunda modificación al reglamento de la Ley de Empresas de Aplicaciones de Transportes (EAT), conocida como «Ley Uber», con el objetivo de evitar que miles de trabajadores queden fuera del sistema. La medida, adoptada tras detectar que las exigencias técnicas impuestas por la administración anterior habrían excluido a cerca del 85% de los conductores actuales, elimina las restricciones de cilindrada y antigüedad de los vehículos. Con este ajuste, el Gobierno busca garantizar la cobertura del servicio en todo el territorio nacional, reducir los tiempos de espera para los usuarios y proteger la fuente laboral de quienes operan en plataformas digitales en las diversas regiones del país.

Puntos Claves:

  • Eliminación del requisito de cilindrada: El actual Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) suprimió la obligación de que los vehículos tuvieran un motor de al menos 1.4 litros. La cilindrada es una medida técnica que indica el tamaño y la potencia del motor; al ser una exigencia muy alta, dejaba fuera a la gran mayoría de los autos económicos y modernos que circulan en Chile.
  • Flexibilidad en la antigüedad del vehículo: Se eliminó la restricción que pretendía exigir que los autos nuevos que ingresaran al sistema tuvieran máximo un año de antigüedad. El ministro De Grange calificó esta medida como un exceso, permitiendo ahora que vehículos con más años de uso puedan inscribirse, siempre que cumplan con las normas de seguridad.
  • Impacto masivo en la oferta de conductores: Las estimaciones oficiales indican que, de no haberse realizado estos cambios, el 85% de los conductores de aplicaciones no habrían podido registrarse, lo que habría provocado un aumento drástico en los precios de los viajes y esperas hasta diez veces más largas para los pasajeros.
  • Garantía de cobertura en todo Chile: La normativa anterior limitaba la movilidad entre regiones y comunas, lo que afectaba especialmente a las zonas rurales o periféricas. Con el nuevo reglamento, se asegura que las EAT (Empresas de Aplicaciones de Transportes, como Uber, Cabify o DiDi) puedan operar sin «candados» geográficos absurdos que perjudiquen al usuario.
  • Mantenimiento de estándares de seguridad y profesionalismo: A pesar de las flexibilizaciones técnicas, se mantiene la obligatoriedad de contar con Licencia Profesional Clase A2 (un permiso especial para transportar pasajeros de forma remunerada), la inscripción en un registro nacional y la revisión de antecedentes penales de los conductores.
  • Sanciones y multas vigentes: El incumplimiento de las normas de seguridad o el no portar el código QR de identificación puede derivar en multas de hasta 20 UTM. La Unidad Tributaria Mensual (UTM) es un valor de dinero que se actualiza mes a mes por la inflación; actualmente, 20 UTM equivalen a más de 1.300.000 pesos.
Declaraciones y reacciones:

«Tiene una cantidad de restricciones que son absolutamente innecesarias, asociadas a la antigüedad del vehículo, a la cilindrada. Por ejemplo, planteaba que no podías moverte entre comunas vecinas, es bien absurdo», afirmó el ministro Louis de Grange.

«Como estaba planteándose (por el gobierno anterior), el reglamento no abordaba estas dificultades, y por lo tanto, se traspasaba las mismas al usuario final», sostuvo la senadora Camila Flores.

Estas modificaciones representan una corrección urgente a la gestión deficiente del exministro Juan Carlos Muñoz, cuyas políticas habrían generado un daño irreparable tanto a los trabajadores como a la clase media que utiliza estos servicios. Al imponer requisitos técnicos desconectados de la realidad automotriz chilena, la administración anterior demostró una preocupante ineficiencia que solo buscaba asfixiar el emprendimiento privado mediante una burocracia excesiva y mal planificada.

Es fundamental que la modernización del transporte se realice con una mirada ciudadana y técnica, priorizando la libertad de trabajo y la calidad del servicio por sobre la ideología. La decisión del actual Gobierno no solo devuelve la tranquilidad a miles de familias que dependen de estos ingresos, sino que también protege el bolsillo de los chilenos al evitar un alza artificial de precios provocada por la falta de competencia y la escasez de vehículos disponibles en las calles.