Desde junio de 2024, las boletas de electricidad en Chile incluyen un cobro adicional que ha causado molestia: los usuarios están pagando de su propio bolsillo las compensaciones que reciben cuando se les corta la luz. Este cargo extra no está claramente detallado en las cuentas mensuales y representa el 0,52% del total a pagar. La medida, aprobada por la Comisión Nacional de Energía (CNE), afecta a millones de hogares y ha sido criticada por parlamentarios, expertos y organizaciones ciudadanas por considerarse injusta y poco transparente. Esta información fue dada a conocer por Ciper Chile.
Puntos Claves:
- Cobro adicional en las boletas para financiar compensaciones:
Desde junio de 2024, 21 empresas distribuidoras de electricidad comenzaron a aplicar un cargo del 0,52% del valor total de la cuenta mensual. Esto equivale a $520 por cada $100.000 de consumo eléctrico. Ese dinero se guarda para cubrir las indemnizaciones que los usuarios deben recibir si sufren un corte de luz. - ¿Por qué existen estas compensaciones?
Según la ley, cuando un corte de electricidad dura más de tres minutos, la empresa debe compensar al cliente con un descuento en su próxima boleta. Esto es un derecho legal de los usuarios. Lo controversial es que ahora son los mismos clientes quienes financian ese pago. - ¿Qué es el VAD y por qué influye en esto?
El Valor Agregado de Distribución (VAD) es un cobro fijo que se aplica en la cuenta de luz y que sirve para mantener y operar la red eléctrica (postes, cables, transformadores, etc.). Este valor se reajusta cada cuatro años. En el proceso más reciente (2020-2024), que se retrasó 42 meses, la CNE decidió incluir el costo de las compensaciones dentro del VAD. Así, ya no lo pagan las empresas, sino los clientes. - Cargos no visibles en la boleta:
La CNE informó que el 0,52% que pagan los usuarios corresponde a dos cargos pequeños (de 0,46% y 0,06%). Sin embargo, estos no aparecen detallados en las boletas, lo que impide que los usuarios sepan que están financiando sus propias compensaciones. - ¿Cuántos hogares están afectados?
La medida impacta a casi siete millones de clientes residenciales en Chile. Este cobro se aplica en 9 de las 12 zonas del país donde operan distribuidoras eléctricas. Entre las empresas que lo aplican están Enel, CGE, Chilquinta y Saesa. - Cambios en las normas del servicio eléctrico:
En 2024, la CNE también modificó la Norma Técnica de Calidad de Servicio, un reglamento que establece los tiempos y estándares mínimos que deben cumplir las empresas.
Cambios importantes:- El tiempo máximo de cortes de luz permitido en un año bajó de 12 a 9 horas.
- En zonas rurales, el plazo para que una empresa repare una falla aumentó de 4 a 6 horas, a pesar de que una ley vigente indica que no debe superar las 4 horas.
- Panel de Expertos cuestionó el traspaso a los clientes:
El Panel de Expertos, organismo que revisa los conflictos del sector eléctrico, indicó en 2023 que es inadecuado que los usuarios paguen las compensaciones que por ley deben ser responsabilidad de las empresas. - Temporal de agosto y reacción de las autoridades:
El 1 de agosto de 2024, un temporal afectó a 9 regiones del país, dejando a más de 2,4 millones de personas sin luz. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) confirmó que casi todas las empresas aplicaron las compensaciones, excepto Enel, que no estuvo de acuerdo con que se calificara la situación como una «fuerza mayor». - Críticas desde el Congreso:
El diputado Marco Antonio Sulantay (UDI) anunció una sesión especial de la Comisión de Energía del Congreso para pedir explicaciones a la CNE y al ministro de Energía.
Declaró que: “Es absolutamente inaceptable que sean los propios usuarios los que tengan que costear las futuras compensaciones”. Además, pidió que se suspenda el cobro, ya que afecta a familias vulnerables, pymes y clase media. - ¿Por qué se tomó esta decisión? Explicación de la CNE:
La CNE explicó que esta fórmula evitó un alza de hasta 37% en las cuentas de luz. La alternativa, según el organismo, era permitir que las empresas subieran mucho más las tarifas para cubrir otros costos.
También aclararon que no existe un fondo específico para pagar compensaciones, sino que los montos se calculan de forma teórica en un estudio técnico que define los precios. Esta respuesta claramente se contrapone con lo expuesto por el CNE. - Expertos critican la regulación actual:
El académico Humberto Verdejo, de la Universidad de Santiago, explicó que la forma en que se fijan los precios de la electricidad está basada en empresas ficticias («de papel») que simulan lo que debería costar operar bien una red eléctrica.
Señaló que:- Se guarda una “bolsa” de dinero proyectada para pagar compensaciones durante 4 años.
- Si las fallas son más de lo esperado, la empresa cubre la diferencia.
- Pero si las fallas son menos, el cliente no recibe devolución.
Además, advirtió que mientras no se actualice la regulación, los usuarios seguirán asumiendo costos que deberían pagar las empresas.
- Otros cobros adicionales en las cuentas de luz:
- En abril de 2024 se aprobó la Ley 21.667, que busca saldar una deuda de US$6.000 millones acumulada por los clientes con las generadoras eléctricas.
- Pero el período entre el 1 de julio y el 31 de agosto quedó fuera de cobertura, generando otra deuda de US$91 millones.
- Este nuevo monto será cargado a las boletas bajo el concepto de Fondo de Estabilización Tarifaria (FET).
- Además, sigue pendiente una deuda por el atraso en el proceso del VAD, que podría alcanzar los US$1.000 millones, pero que aún no ha sido completamente calculada ni informada por las empresas.
El traspaso del pago de compensaciones a los consumidores ha puesto en el centro del debate el funcionamiento del sistema eléctrico chileno. Lo que comenzó como una medida técnica, terminó afectando directamente el bolsillo de millones de hogares, sin que estos fueran informados de forma clara ni tengan la posibilidad de reclamar o rechazar el cobro.
Para muchos expertos y autoridades, este caso demuestra la urgencia de modernizar las normas que regulan el sector eléctrico, de manera que las tarifas reflejen la calidad real del servicio y que las empresas asuman los costos por sus fallas, como dicta la ley. Mientras eso no ocurra, los usuarios seguirán pagando, incluso por los problemas que no causaron.