Este lunes se conocieron los resultados de la rendición regular de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), que marcaron cifras históricas en puntajes nacionales y un alza general en los promedios. Sin embargo, junto con estos récords, los datos volvieron a encender una fuerte controversia: la profunda brecha entre colegios públicos y privados, la concentración de los mejores resultados en la Región Metropolitana y el cuestionamiento al modelo de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), que reciben un presupuesto muy superior sin mostrar mejoras significativas en el desempeño académico.
Puntos Claves:
- Récord histórico de puntajes nacionales: La PAES regular dejó un total de 2.861 puntajes de 1.000 puntos, casi mil más que en la versión anterior, que había registrado 1.942. El aumento se explica principalmente por Matemática 1 (M1), que pasó de 621 a 2.754 puntajes perfectos, concentrando la gran mayoría de los máximos nacionales.
- Mejora general en los promedios, con una excepción: En las pruebas obligatorias se registró un alza promedio de 10 puntos respecto del año pasado. Subieron Competencia Lectora, Matemática 1, Matemática 2 e Historia y Ciencias Sociales. La única prueba que mostró una baja fue Ciencias.
- Distribución de los puntajes máximos por prueba: De los 2.861 puntajes nacionales, 15 correspondieron a Competencia Lectora, 7 a Matemática 2, 38 a Historia y Ciencias Sociales, 47 a Ciencias y 2.754 a Matemática 1. En esta última prueba hubo al menos una persona con 1.000 puntos en cada región del país.
- Más puntajes que personas: En total, 2.825 personas lograron puntajes perfectos, ya que 36 estudiantes obtuvieron dos veces 1.000 puntos, lo que explica que el número de puntajes nacionales sea mayor al de personas.
- Distinciones y matices del Mineduc: El Ministerio de Educación reiteró que los puntajes nacionales no son el único reconocimiento oficial, diferenciándolos de las Distinciones a las Trayectorias Educativas (DTE), que consideran criterios como discapacidad, pueblos originarios, modalidad de enseñanza y territorios. Este año se entregaron 325 distinciones a 292 personas, menos que en la admisión anterior.
- Ranking de colegios: dominio privado y concentración en la RM: El ranking de los 100 colegios con mejores resultados en la PAES volvió a evidenciar una fuerte desigualdad. 99 de los 100 establecimientos son particulares pagados y 66 se ubican en la Región Metropolitana. El primer lugar lo ocupó el Cambridge College de Providencia, con un promedio de 893 puntos entre Competencia Lectora y Matemática 1.
- Solo un colegio público entre los 100 mejores: El Liceo Augusto D’Halmar de Ñuñoa fue el único establecimiento público presente en el listado, ubicado en el puesto 72. En años anteriores había alcanzado posiciones mucho más altas, confirmando una tendencia de retroceso de la educación municipal y de los liceos emblemáticos.
- Advertencias sobre el uso del ranking: Desde el Demre insistieron en que la PAES no está diseñada para medir la calidad de los colegios. Su directora, Leonor Varas, señaló que comparar establecimientos con realidades socioeconómicas distintas puede llevar a conclusiones engañosas y que la prueba tiene como único objetivo ordenar a los postulantes a la educación superior.
- Brecha socioeconómica persistente: Especialistas coinciden en que el origen socioeconómico sigue siendo el principal predictor de los resultados. El académico Mauricio Bravo (UDD) afirmó que las brechas entre tipos de establecimientos se mantienen, mientras que otros análisis hablan derechamente de una crisis estructural de la educación pública.
- SLEP bajo fuerte cuestionamiento por gasto sin impacto: Tras conocerse los resultados de la PAES, la Asociación Chilena de Municipalidades criticó duramente la gestión de los Servicios Locales de Educación Pública. Según el gremio, los SLEP reciben 415 mil pesos por alumno, casi cuatro veces más que los 114 mil pesos que manejan los municipios, sin que ello se traduzca en mejores resultados académicos. Para la asociación, el problema no sería la falta de recursos, sino una gestión ineficiente y una estructura burocrática que no impacta en la sala de clases.
- Deterioro evidente de los liceos emblemáticos: Los resultados de la PAES confirmaron la fuerte caída de establecimientos históricos de la educación pública. El Instituto Nacional, que en 2015 se ubicaba entre los primeros 50 del país, hoy aparece en el puesto 360 del ranking, bajando 57 lugares respecto del año anterior. El Internado Nacional Barros Arana (INBA) se posicionó en el lugar 1.147, mientras que el Liceo de Aplicación descendió 35 puestos, quedando en el 1.081, reflejando un retroceso sostenido en su desempeño académico.
La situación se repite en otros liceos tradicionales. El Liceo Javiera Carrera alcanzó el puesto 896; el Liceo Carmela Carvajal de Prat se ubicó en el lugar 348 y el Liceo José Victorino Lastarria en el 345. En tanto, el Liceo N°7 de Providencia Luisa Saavedra cayó hasta el puesto 761, y el Liceo Tajamar (B42) bajó al 1.312. Estas cifras contrastan con su desempeño histórico y refuerzan el diagnóstico de debilitamiento de la educación pública y de su rol como espacio de movilidad social.
Top 10 mejores colegios PAES 2025
- Colegio Cambridge College, Providencia (particular pagado) – 893,4 puntos
- Colegio Cordillera, Las Condes (particular pagado) – 887,4 puntos
- La Girouette, Las Condes (particular pagado) – 870,9 puntos
- Colegio Tabancura, Vitacura (particular pagado) – 870,1 puntos
- Colegio Huinganal, Lo Barnechea (particular pagado) – 867,3 puntos
- Colegio Francisco Encina, Ñuñoa (particular pagado) – 863,2 puntos
- Colegio Los Andes, Vitacura (particular pagado) – 862,7 puntos
- Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann-Ort, Lo Barnechea (particular pagado) – 861,4 puntos
- Colegio Pinares, Chiguayante (particular pagado) – 860,7 puntos
- The Grange School, La Reina (particular pagado) – 855,3 puntos
Dentro de los 100 mejores colegios, el único colegio público es el Liceo Augusto D’Halmar de Ñuñoa, el cual ocupa la posición 72
Los resultados de la PAES muestran una realidad contradictoria: mientras el sistema logra cifras récord en puntajes nacionales y mejoras promedio, la desigualdad educativa se mantiene e incluso se profundiza. La educación pública, pese a mayores recursos y reformas estructurales, no logra recuperar su rol histórico como motor de movilidad social.
En este contexto, la discusión ya no se limita a los resultados de una prueba, sino que se traslada al diseño de las políticas públicas, la efectividad de los SLEP y el uso de los recursos del Estado. La PAES vuelve así a convertirse en un reflejo incómodo de las brechas estructurales del sistema educativo chileno y en una señal de alerta sobre un modelo que, hasta ahora, no logra cumplir sus promesas.