La visita del Presidente Gabriel Boric y del ministro de Vivienda, Carlos Montes, al sector El Olivar de Viña del Mar, uno de los más afectados por el megaincendio de 2024, terminó marcada por manifestaciones de vecinos que interrumpieron la actividad oficial, evidenciando el profundo malestar por la lentitud del proceso de reconstrucción y la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno.
Puntos Claves:
- Interrupción de la actividad presidencial: Vecinos del sector 3 de El Olivar irrumpieron el punto de prensa del ministro Carlos Montes, reclamando demoras en la reconstrucción de sus viviendas y denunciando que no fueron invitados a la instancia. El Presidente Boric se retiró del lugar minutos antes de que los manifestantes ingresaran, mientras que el ministro solo alcanzó a hablar cerca de dos minutos antes de ser interrumpido.
- Reclamos por lentitud y exclusión: Los manifestantes cuestionaron que, pese a que el Gobierno habla de un avance cercano al 60%, aún existirían cerca de 940 familias catalogadas como “inhábiles”, es decir, fuera de los procesos efectivos de reconstrucción. Jaime Mella, vicepresidente de la ONG Sobrevivientes, explicó que la movilización surgió por “la molestia de que el Presidente se acerque a casi dos meses del término de su gestión”.
- Acusaciones contra el Gobierno y el ministro Montes: Dirigentes vecinales denunciaron falta de diálogo y ausencia de respuestas a cartas y solicitudes de reunión dirigidas al Ministerio de Vivienda. Según relataron, el ministro Carlos Montes no habría dado respuestas concretas a las demandas, lo que profundiza la percepción de abandono estatal en zonas duramente golpeadas por la tragedia.
- Denuncias de maltrato y uso excesivo de la fuerza: Vecinos aseguraron haber sido tratados como delincuentes por el equipo de seguridad presidencial. Paola Pizarro, vecina del sector, afirmó: “A mí me agarraron como cualquier delincuente y no nos dejaron hacer nada”, reflejando el nivel de tensión vivido durante la visita.
- Críticas directas al Presidente Boric: Los manifestantes acusaron al Mandatario de evitar el contacto con los afectados y de no querer escucharlos directamente. Desde el lugar, uno de los pobladores sostuvo que “El Presidente nos evade, no nos quiere escuchar, algo teme”, frase que resume el sentimiento de distancia entre las autoridades y las víctimas del megaincendio.
- Reconocimiento a José Antonio Kast: En medio de las críticas al Gobierno, algunos vecinos destacaron que el dirigente José Antonio Kast sí habría visitado el sector anteriormente y dialogado con los afectados “sin color político”, lo que fue interpretado como una actitud más abierta y directa frente a las demandas ciudadanas, en contraste con la visita presidencial marcada por restricciones y tensiones.
- Reconstrucción como promesa pendiente: Si bien el Presidente Boric reconoció públicamente la lentitud del proceso y reiteró su compromiso con la reconstrucción, los hechos ocurridos en Viña del Mar reflejan una brecha entre el discurso oficial y la realidad que viven cientos de familias que, a casi dos años del incendio, aún no cuentan con una solución habitacional definitiva.
Video donde los vecinos exponen su situación con la prensa, señalando escaso diálogo con el gobierno
Vecinos manifestándose cansados de las mismas visitas a las mismas casas reconstruidas y a las mismas promesas
La jornada en El Olivar dejó en evidencia el desgaste de los vecinos afectados por el megaincendio, quienes enfrentan no solo la pérdida de sus hogares, sino también un prolongado proceso de espera, estrés y deterioro en su calidad de vida. Las protestas reflejan un descontento profundo con la gestión del Gobierno del Presidente Boric y, en particular, con el rol del Ministerio de Vivienda liderado por Carlos Montes.
Más allá de los compromisos y anuncios, los vecinos demandan gestos concretos, diálogo real y soluciones efectivas. Mientras eso no ocurra, episodios como el vivido en Viña del Mar seguirán poniendo en entredicho la capacidad del Gobierno para responder de manera oportuna y humana ante una de las tragedias más graves que ha enfrentado la región en los últimos años.