Desde la madrugada de este lunes, el Barrio Meiggs fue escenario de un nuevo operativo encabezado por el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, y respaldado por más de 140 funcionarios de Carabineros. La intervención, que marca la segunda etapa del plan de recuperación del sector, busca erradicar definitivamente los llamados “toldos azules” del comercio ambulante y recuperar los espacios públicos para los vecinos y el comercio formal.
Puntos Claves:
- Segunda etapa del Plan de Recuperación: El operativo se desarrolló desde las 6:00 horas en calles San Alfonso, Salvador Sanfuentes, Bascuñán Guerrero y Conferencia. Participaron equipos municipales, Carabineros y la Delegación Presidencial Metropolitana. A diferencia de anteriores procedimientos, esta jornada no registró incidentes ni detenidos, lo que las autoridades calificaron como una señal de avance en el ordenamiento del sector.
- Rejas y control de acceso permanente: El alcalde Mario Desbordes destacó que el trabajo no se limita a retirar los toldos ilegales, sino a mantener el control del espacio público. “Esto no es retirar toldos y dos días más dejar el espacio a disposición de los comerciantes ilegales. Estamos instalando rejas que nos van a permitir mantener el control del acceso”, explicó. Las estructuras permitirán vigilar los ingresos y salidas del área, replicando el modelo aplicado en calles Garland, Meiggs y Campbell.
- Apoyo policial y coordinación interinstitucional: El coronel Claudio Pavez, de la Prefectura Santiago Central, señaló que la fecha del operativo fue cuidadosamente planificada, considerando el aumento de flujo en vísperas de Navidad y las próximas elecciones. En la operación participaron unidades del Control de Orden Público, Radiopatrullas, Tránsito, Drones y Agentes de Diálogo, garantizando una intervención segura y sin improvisaciones.
- Participación de otros servicios públicos: El delegado presidencial de la RM, Gonzalo Durán, explicó que además de Carabineros y el municipio, se sumaron el Servicio de Impuestos Internos (SII) y Aduanas, con el fin de “terminar con las cadenas de comercialización de productos falsificados, robados o las mafias organizadas que regulaban el espacio en esta zona”.
- Diálogo con el ‘sindicato’ de los toldos azules: Desbordes reveló que ha conversado con la denominada “presidenta” del grupo que representaba a los vendedores ilegales. Según el alcalde, los propios dirigentes le habrían manifestado su intención de regularizar su situación: “Alcalde, queremos empezar a arrendar porque sabemos que nos va a sacar de la calle”. Frente a esto, el jefe comunal reiteró que “la única posibilidad para los que son ilegales, los toldos azules, es que arrienden locales y salgan de la calle”.
- Visión de futuro: la “gran manzana” de Meiggs: El plan municipal contempla transformar el histórico barrio comercial en un “bulevar al aire libre” con circulación peatonal y locales formales. Desbordes adelantó que espera tener recuperada la totalidad de esta zona —denominada por la Universidad Católica como la “gran manzana de Meiggs”— durante el primer semestre de 2026.
- Respaldo ciudadano y orden urbano: La iniciativa ha sido destacada por su impacto en la seguridad y limpieza del entorno. Las medidas buscan devolver la tranquilidad a vecinos y comerciantes establecidos, quienes por años denunciaron el control de mafias y el uso ilegal del espacio público. Con las rejas y patrullajes mixtos, se busca evitar el regreso de los puestos irregulares y consolidar un modelo sostenible de convivencia comercial.
Mario Desbordes y Gonzalo Durán explicando segunda etapa de recuperación Barrio Meiggs
Registro de masivo operativo en Meiggs
Instalación de nuevas rejas en Meiggs
La segunda etapa de intervención en Barrio Meiggs consolida el liderazgo del alcalde Mario Desbordes en una de las tareas más complejas de la comuna: recuperar un espacio tomado por el comercio ilegal y las redes que lo sostenían. Con una estrategia planificada, apoyo institucional y diálogo abierto con quienes buscan regularizarse, la iniciativa avanza hacia un nuevo modelo urbano donde el orden y la seguridad primen sobre la ocupación informal.
La recuperación del barrio no solo representa un cambio visual, sino una señal de esperanza para los vecinos que por años convivieron con la desorganización, la inseguridad y la pérdida del espacio público. Si el plan continúa como hasta ahora, Meiggs podría convertirse nuevamente en un punto de encuentro seguro, ordenado y abierto a todos los santiaguinos.