

El Ejecutivo, liderado por el Presidente José Antonio Kast, inició una revisión urgente al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) debido a la crítica situación financiera que atraviesa el país y el sostenido aumento del petróleo a nivel mundial. Con un costo semanal que puede escalar hasta los 200 millones de dólares, las autoridades advirtieron que el sistema actual es financieramente insostenible tras recibir un fisco con escasos ahorros y un elevado déficit presupuestario. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el titular de la Segpres, José García Ruminot, confirmaron que se analizan ajustes técnicos para evitar que el Estado siga absorbiendo costos que ya no puede financiar, lo que genera incertidumbre sobre el precio final que pagarán los consumidores en las estaciones de servicio.
Importante Saber. Para comprender de dónde sale el dinero del MEPCO, es clave saber que el precio de cada litro de combustible se compone de tres factores principales: el valor internacional de importación (aprox. 55%), el IVA (19%) y el Impuesto Específico (26%). El MEPCO opera ajustando ese 26% de impuesto; cuando el petróleo sube, el Estado «perdona» parte de ese cobro para que usted no pague más en la estación de servicio. Sin embargo, este sistema tiene un tope legal de US$3.000 millones. Si el alza es tan fuerte y prolongada que se supera ese límite, el financiamiento deja de ser un simple «ajuste de impuestos» y se convierte en un 100% de gasto fiscal directo. Esto significa que el Gobierno debe sacar dinero real de la billetera del país —recursos que hoy escasean debido al déficit fiscal— para evitar que el precio en el surtidor suba de golpe, lo que hoy resulta financieramente insostenible o muy difícil para el Fisco.
El Presidente José Antonio Kast ha defendido la necesidad de hablar con la verdad a la ciudadanía, señalando que Chile no puede aislarse de la crisis mundial. En ese sentido, afirmó:
«¿Vamos a evitar el alza del petróleo con la política del Mepco? Claramente no. Chile está en una crisis fiscal. Nosotros no podemos aislarnos del mundo».
Por su parte, desde el Congreso, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, marcó una «línea roja» en la discusión: el precio del transporte público, exigiendo que cualquier modificación no termine afectando a quienes más utilizan los buses y el metro. El ministro García Ruminot reconoció que las decisiones serán difíciles, sentenciando:
«Hemos recibido el gobierno con muy pocos ahorros, con un gran déficit fiscal y ello va a obligar a tomar medidas que van a ser para muchas familias, lo más probable que muy, muy dolorosas».
La situación del MEPCO es el reflejo de una gestión económica anterior que prefirió postergar ajustes necesarios, heredando al actual gobierno una «bomba de tiempo» financiera. Hoy, la realidad internacional y la falta de fondos obligan a la administración de Kast a tomar decisiones responsables, aunque impopulares, para evitar un colapso mayor de las cuentas del Estado. Es el costo de enfrentar una crisis fiscal profunda con honestidad, priorizando la estabilidad a largo plazo sobre el populismo de corto aliento.
En los próximos días, el Ministerio de Hacienda presentará la propuesta definitiva al Congreso. El desafío será equilibrar el necesario ajuste fiscal con la protección de los sectores más vulnerables, en un escenario donde el precio de la energía sigue siendo el principal motor de la inflación que afecta el bolsillo de todos los chilenos.