Una avalancha en la mina Grasberg Block Cave, en Indonesia —el segundo yacimiento de cobre más grande del mundo, operado por Freeport-McMoRan— dejó dos fallecidos y varios trabajadores desaparecidos, obligando a suspender toda la producción desde el 8 de septiembre. El accidente no solo afecta el suministro global del metal rojo, sino que también disparó temporalmente su precio en los principales mercados internacionales y generó un impacto directo en Chile, donde el dólar cerró al alza.
Puntos Claves:
- Accidente en Grasberg: Según Freeport-McMoRan, unas 800 mil toneladas de lodo y material húmedo ingresaron de forma repentina a los túneles subterráneos de la mina, afectando varios niveles operativos, incluida un área de servicio donde había trabajadores.
- Víctimas y desaparecidos: Hasta ahora se han confirmado dos trabajadores fallecidos, mientras que otros cinco siguen desaparecidos. La compañía suspendió todas las operaciones para concentrar los esfuerzos en las labores de búsqueda y en la investigación de la causa del accidente.
- Declaración de fuerza mayor: La empresa declaró “fuerza mayor”, un término legal que se aplica cuando un evento inesperado —como un desastre natural o un accidente grave— impide cumplir con contratos de entrega. Esto significa que Freeport no podrá garantizar sus compromisos de exportación de cobre en el corto plazo.
- Impacto en los precios del cobre:
- En Comex, el mercado de Nueva York especializado en metales y materias primas, los futuros del cobre (contratos que fijan hoy el precio para una entrega futura) subieron 3,94% hasta US$4,82 por libra.
- En la Bolsa de Metales de Londres (LME), principal referencia mundial en este sector, los contratos a tres meses aumentaron 2,9% hasta US$4,76 por libra.
- En contraste, el precio spot (que corresponde a la entrega inmediata) cayó levemente un 0,38% hasta US$4,473 por libra, aunque en lo que va del año acumula un alza de 13,28% según Cochilco, la Comisión Chilena del Cobre.
- Corrección posterior: El fuerte repunte del cobre fue temporal. Al día siguiente de la tragedia, los futuros retrocedieron 1,03% en Comex hasta US$4,76 por libra, mientras que en la LME también corrigieron tras tocar máximos intradía.
- Proyecciones de producción más bajas: Freeport informó que sus ventas del tercer trimestre serán un 4% menores en cobre y un 6% en oro en comparación con lo proyectado en julio de 2025. Además, la empresa estima que recién en 2027 podría volver a alcanzar los niveles de producción previos al accidente. Grasberg representa alrededor del 70% de la producción de cobre y oro de la compañía en Indonesia.
- Consecuencias financieras internacionales: La noticia golpeó a la minera en la bolsa de Nueva York, donde las acciones de Freeport-McMoRan cayeron 10,4%. Sin embargo, competidores como Glencore, Teck Resources y Antofagasta PLC subieron entre 3% y 7%, beneficiados por el aumento de precios del metal.
- Efectos en Chile y el dólar: En el mercado chileno, el tipo de cambio cerró en $952,55, es decir, $4,05 más alto que el día anterior. Esto ocurrió incluso cuando el Dollar Index (DXY) —un indicador que mide la fuerza del dólar frente a monedas como el euro, el yen y la libra esterlina— subió 0,64%. El repunte del cobre ayudó a contener parcialmente esa presión, aunque igualmente el peso chileno terminó debilitándose. Al día siguiente, el dólar en Chile tocó brevemente los $960, pero luego retrocedió hacia los $952-$953.
- Visión de expertos:
- Ricardo Bustamante, subgerente de estudios de Capitaria, explicó que el alza del cobre “luce más técnica y progresiva que explosiva”, es decir, responde a factores estructurales de oferta y demanda más que a especulación momentánea.
- Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB Latam, advirtió que si la paralización en Indonesia se prolonga, el efecto podría expandirse a las cadenas industriales y los márgenes de refinación, especialmente en Asia, región clave en el consumo de cobre.
- Otros focos de tensión en la región: Al accidente en Grasberg se suma la paralización temporal de la mina Constancia en Perú, operada por Hudbay Minerals, debido a protestas sociales. Perú es el segundo productor mundial de cobre después de Chile, por lo que ambos eventos refuerzan la incertidumbre sobre la oferta global.
La tragedia en Indonesia es, ante todo, un golpe humano: familias enteras lamentan la pérdida de dos trabajadores mientras otras esperan noticias de quienes aún están desaparecidos. Al mismo tiempo, el accidente evidencia la fragilidad del mercado mundial de cobre frente a desastres y conflictos, y cómo sus consecuencias llegan rápidamente a países como Chile, donde el tipo de cambio y la política fiscal se ven directamente afectados.
Mientras los analistas recalculan proyecciones y los precios globales alcanzan niveles históricos, en Grasberg la prioridad sigue siendo rescatar a los trabajadores y acompañar a sus familias, en medio de una crisis que podría marcar el rumbo del cobre en los próximos años.