Lima, 10 de octubre de 2025. En una jornada que sacudió nuevamente los cimientos de la política peruana, el Congreso de la República destituyó a la presidenta Dina Boluarte por “incapacidad moral permanente”, argumentando su fracaso para contener la ola de violencia y crimen organizado que azota al país. Con 122 votos a favor y ninguno en contra, el Parlamento aprobó la vacancia y juramentó en su lugar al presidente del Congreso, José Jerí Oré, un abogado de 39 años, quien asumió el poder de forma interina hasta julio de 2026.
Puntos Claves:
- Destitución exprés de Dina Boluarte: El Congreso peruano votó la vacancia presidencial en una sesión nocturna, alegando la “incapacidad moral permanente” de Boluarte para enfrentar la inseguridad y el crimen organizado. La mandataria, que no acudió a defenderse ante el pleno, fue destituida tras un proceso iniciado con cuatro mociones presentadas por diversas bancadas.
- Motivos de la vacancia: Los legisladores argumentaron que la presidenta no adoptó políticas eficaces contra la delincuencia, pese al incremento alarmante de asesinatos, extorsiones y sicariatos. El documento de vacancia señalaba que su gestión había generado “un clima de inseguridad generalizada que vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos”.
- El detonante final: la crisis de inseguridad: La caída de Boluarte fue precipitada por un ataque armado durante un concierto del grupo Agua Marina en Lima, donde delincuentes abrieron fuego tras un intento de extorsión. Este hecho generó indignación nacional y se convirtió en el símbolo del fracaso del gobierno frente al crimen.
- Desaprobación y aislamiento político: Con niveles de desaprobación del 93%, la mandataria perdió el respaldo de sus antiguos aliados políticos, incluyendo Fuerza Popular, Renovación Popular y Alianza para el Progreso, que finalmente apoyaron la moción de vacancia. La líder opositora Keiko Fujimori fue clave en el giro parlamentario que selló su salida.
- Reacción de Dina Boluarte: Desde Palacio de Gobierno, Boluarte difundió un mensaje pregrabado en el que expresó: “He invocado siempre a la unidad y al trabajo conjunto por el país. No he pensado en mí, sino en los más de 34 millones de peruanos que merecen un gobierno estable y sin corrupción”. Tras su intervención, abandonó el palacio presidencial y su paradero fue desconocido por varias horas.
- Asume José Jerí como nuevo presidente: Por sucesión constitucional, José Enrique Jerí Oré, presidente del Congreso y miembro del partido derechista Somos Perú, juró como nuevo mandatario en una ceremonia realizada pasada la medianoche. “El principal enemigo está afuera, en las calles, las bandas criminales. Debemos declararle la guerra a la delincuencia”, declaró en su discurso de asunción.
- Un mandatario polémico: Jerí, abogado de 39 años, enfrenta denuncias por violación sexual, corrupción y desobediencia judicial. En enero de 2025 fue acusado de agredir a una mujer durante una reunión social; el caso fue archivado en agosto por falta de pruebas, aunque el Poder Judicial le ordenó someterse a tratamiento psicológico por “conducta sexual patológica”. También fue denunciado por presuntamente pagar sobornos mientras presidía la Comisión de Presupuesto del Congreso.
- Reacciones y controversia: La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos rechazó su designación señalando que “ningún funcionario con denuncias graves debería asumir la más alta representación del Estado”. Sectores de la oposición calificaron el relevo como un “golpe parlamentario”, mientras el fujimorismo celebró la decisión como una “victoria de la democracia”.
- Inestabilidad crónica en el país: Con la caída de Boluarte, Perú suma siete presidentes desde 2016, una secuencia marcada por renuncias, destituciones y procesos judiciales. Pedro Castillo, Martín Vizcarra, Pedro Pablo Kuczynski y Alberto Fujimori son parte de una lista de exmandatarios destituidos, encarcelados o investigados.
- Promesas del nuevo gobierno: José Jerí anunció que su mandato interino será un “gobierno de transición, empatía y reconciliación nacional”. Prometió liderar una “guerra total contra la delincuencia”, garantizar elecciones limpias en 2026 y recuperar la confianza ciudadana. Sin embargo, analistas advierten que su perfil cuestionado y la alianza con fuerzas conservadoras anticipan una continuidad de las tensiones políticas.
El abrupto fin del gobierno de Dina Boluarte —primera mujer en dirigir Perú— refleja la fragilidad institucional del país y la desconfianza generalizada hacia su clase dirigente. Su destitución no solo responde al aumento de la violencia, sino también al desgaste de una gestión marcada por protestas, represión y denuncias de corrupción.
José Jerí inicia su mandato bajo una doble presión: la de un país hastiado por la inseguridad y la de un Congreso desacreditado que busca legitimarse. Aunque ha prometido reconciliación y mano firme, su historial judicial y los intereses políticos que lo sostienen amenazan con perpetuar el ciclo de inestabilidad que ha convertido a Perú en uno de los sistemas democráticos más frágiles de América Latina.