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A las 13:00 hora de Oslo (9:00 hora de Chile), la hija de la líder opositora venezolana, Ana Corina Sosa, recibió el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre, María Corina Machado, quien no pudo asistir por motivos de seguridad. La ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo se convirtió en un homenaje a la valentía, la libertad y la resistencia frente a la dictadura de Nicolás Maduro, con mensajes que denunciaron los crímenes del régimen y exaltaron la lucha democrática de millones de venezolanos.
Puntos Claves:
Una ceremonia cargada de simbolismo y esperanza: El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, abrió el evento destacando a Machado como “símbolo de la lucha democrática en Venezuela”. En su discurso, denunció la brutalidad del régimen chavista: “Mientras estamos aquí sentados en el ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden oír los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que están siendo torturados”.
Ana Corina Sosa, voz y rostro del coraje: La hija de la galardonada pronunció un emotivo discurso en nombre de su madre, afirmando: “Estoy aquí en nombre de mi madre, que ha unido a millones de venezolanos”. Entre lágrimas, recordó los sacrificios de quienes han sufrido persecución y exilio, y prometió: “Ella quiere vivir en una Venezuela libre y nunca se va a rendir”. Su intervención fue aplaudida de pie por jefes de Estado y representantes internacionales.
El reconocimiento a una lucha pacífica y democrática: El Comité del Nobel justificó el premio por la “incansable labor de Machado en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su defensa de una transición pacífica”. El propio Frydnes instó a Nicolás Maduro a aceptar los resultados electorales de 2024, reconociendo al opositor Edmundo González como presidente electo.
Una odisea de libertad: el escape de Machado: La líder opositora abandonó Venezuela disfrazada y con peluca, atravesando diez retenes militares hasta alcanzar la costa. Desde allí, escapó en una precaria lancha pesquera hacia Curazao y luego voló a Noruega con apoyo logístico de aliados estadounidenses. Su travesía de casi 9.000 kilómetros simbolizó el coraje de quienes desafían la opresión.
El reencuentro en Oslo y un mensaje de fe: Horas después de la ceremonia, Machado llegó finalmente a Oslo, exhausta pero sonriente. Desde el balcón del Grand Hotel, ondeó la bandera venezolana y entonó el himno nacional ante cientos de compatriotas. “Venezuela ya ha sido invadida”, denunció luego en rueda de prensa, refiriéndose a la presencia de agentes rusos, iraníes, grupos terroristas y narcotraficantes bajo la protección de Maduro.
Machado denuncia a un régimen criminal: En Oslo, la Nobel de la Paz afirmó que Venezuela “no es una dictadura convencional, sino una estructura criminal” sostenida por el narcotráfico y la represión. Exhortó a la comunidad internacional a cortar los flujos ilícitos que mantienen al chavismo y agradeció la ayuda del gobierno estadounidense en su salida del país.
La ONU confirma crímenes de lesa humanidad: Coincidiendo con la ceremonia, un informe de Naciones Unidas documentó más de una década de torturas, ejecuciones extrajudiciales y persecuciones políticas por parte de la Guardia Nacional Bolivariana. La misión señaló directamente a Nicolás Maduro como responsable jerárquico de estos crímenes.
Un premio que trasciende fronteras: En su mensaje leído por su hija, Machado dedicó el Nobel a los “héroes anónimos de la resistencia” y evocó la palabra que define su lucha: libertad. “Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol para miles de inocentes”. La dirigente prometió regresar pronto a su país para “llevar el premio de vuelta a los venezolanos”.
Apoyo internacional y presencia chilena en Oslo: Entre los asistentes destacaron los presidentes Javier Milei (Argentina), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay). También asistió Magdalena Piñera, hija del expresidente chileno Sebastián Piñera, quien defendió la figura de Machado ante la insinuación de la candidata oficialista Jeannette Jara: “¿Alguien cree que le estarían dando el Nobel de la Paz a María Corina Machado si fuese una mujer golpista?”.
Un contraste con el cinismo del régimen: Mientras el mundo celebraba la entrega del Nobel, el gobierno de Maduro calificaba el acto como un “show político” y denunciaba la incautación de un barco petrolero por parte de EE. UU. como un “robo descarado”. Su comunicado, plagado de retórica antiimperialista, fue visto por analistas como una reacción desesperada frente al aislamiento global del chavismo.
Discurso completo de Ana Corina Sosa, hija de María Corina Machado, en ceremonia del Nobel de Paz
María Corina Machado habla desde Oslo tras recibir el Nobel de Paz 2025
María Corina Machado encarna hoy la dignidad de un pueblo sometido por más de dos décadas de autoritarismo. Su Nobel de la Paz no solo honra a una mujer valiente, sino que simboliza la esperanza de millones de venezolanos que siguen creyendo que la libertad y la justicia prevalecerán.
Desde Oslo, su mensaje fue claro: la lucha no ha terminado, pero el mundo ya no le da la espalda a Venezuela. El coraje de Machado ha inspirado a todos quienes luchan contra las tiranías de izquierda y defienden la causa universal de la libertad.