Reino Unido, Canadá y Australia anunciaron este domingo su reconocimiento formal al Estado de Palestina, en un movimiento coordinado que busca reimpulsar la solución de dos Estados y llega en vísperas de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Los tres gobiernos aclararon que este reconocimiento no supone ningún tipo de legitimidad para Hamás, organización que gobierna de facto la Franja de Gaza, considerada terrorista por gran parte de la comunidad internacional y que todavía mantiene rehenes desde el ataque del 7 de octubre de 2023. En contraste, la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas —con sede en Cisjordania y reconocida por la ONU— fue mencionada como el actor legítimo en la representación política palestina. Israel rechazó de manera inmediata la medida, advirtiendo que debilita la seguridad regional.
Puntos Claves:
- Un reconocimiento histórico en el G7: Reino Unido y Canadá se convirtieron en los primeros países del G7 en reconocer formalmente a Palestina, a los que se sumó Australia. Este paso se produce a pocos días de la Asamblea General de la ONU, donde la solución de dos Estados será tema central.
- La posición del Reino Unido:
- El primer ministro Keir Starmer declaró que su país actúa “para mantener viva la posibilidad de la paz y de una solución de dos Estados”.
- Recalcó que “esta solución no es una recompensa a Hamás”, al describir al grupo como “una organización terrorista brutal” sin cabida en un futuro Estado palestino.
- Al mismo tiempo, calificó de “intolerable” la situación humanitaria en Gaza, criticando las restricciones a la entrada de ayuda y el aumento de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
- Respuesta de Israel a Londres: El primer ministro Benjamin Netanyahu respondió que esta decisión “pondría en peligro nuestra existencia y serviría como un absurdo premio al terrorismo”. Israel insiste en que mientras Hamás conserve poder en Gaza y mantenga rehenes, la creación de un Estado palestino es inviable.
- El anuncio de Canadá:
- El primer ministro Mark Carney afirmó que “Canadá reconoce al Estado de Palestina y ofrece su colaboración para construir la promesa de un futuro pacífico tanto para palestinos como para israelíes”.
- Acusó al gobierno de Netanyahu de “trabajar metódicamente para prevenir la perspectiva de un Estado palestino”, criticando los asentamientos y la ofensiva en Gaza.
- Subrayó que este reconocimiento “no legitima ni recompensa el terrorismo”.
- Respuesta israelí a Canadá: El Ministerio de Exteriores israelí replicó que el reconocimiento “es consecuencia directa de la masacre del 7 de octubre” y que “desestabiliza aún más la región”.
- Australia se suma al movimiento:
- El primer ministro Anthony Albanese aseguró que su país “reconoce las legítimas aspiraciones del pueblo de Palestina de tener su propio Estado”.
- Dejó claro que Hamás “no debe tener ningún papel” y pidió elaborar un “plan creíble” para reconstruir Gaza, garantizar la seguridad de Israel y liberar a los rehenes.
- Respuesta de Israel a Canberra: El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, denunció que el reconocimiento es “una recompensa a los terroristas asesinos” y propuso la anexión de Cisjordania como represalia.
- Diferencias internas en Palestina: La Autoridad Palestina, presidida por Mahmud Abbas desde Cisjordania, recibió con satisfacción los anuncios y los consideró un paso “necesario hacia una paz justa y duradera”. Abbas es reconocido por la ONU como el representante legítimo del pueblo palestino, a diferencia de Hamás, que controla Gaza desde 2007 y que no participa en el proceso diplomático.
- Reacciones internacionales: Francia, Portugal, Bélgica y Malta han adelantado que podrían sumarse en breve al reconocimiento. Estados Unidos reiteró que no seguirá esta medida, insistiendo en que el reconocimiento debe ser producto de una negociación directa entre israelíes y palestinos.
El reconocimiento internacional llega en un momento marcado por el sufrimiento de miles de personas. En Israel, familias siguen esperando con angustia el regreso de los rehenes que Hamás mantiene desde hace casi un año, un dolor que no puede ignorarse mientras esta organización, catalogada como terrorista, siga controlando Gaza. En ese contexto, el temor israelí a que el reconocimiento palestino se perciba como un premio a la violencia refleja una preocupación legítima por su seguridad.
Al mismo tiempo, la realidad en la Franja de Gaza es devastadora: decenas de miles de civiles han perdido la vida y millones enfrentan condiciones humanitarias críticas. Entre el dolor de quienes esperan noticias de sus seres queridos en Israel y el sufrimiento de las familias atrapadas en Gaza, la urgencia de una solución política y humanitaria se vuelve aún más evidente. El desafío de la comunidad internacional es encontrar un camino que alivie el sufrimiento de ambos pueblos y que, sin dar espacio a grupos violentos, ofrezca una verdadera posibilidad de paz y convivencia.