

El Tribunal de lo Criminal del Ródano, en la ciudad de Lyon, Francia, declaró culpable este jueves al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato premeditado de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki, dictando una sentencia de cadena perpetua. Tras ocho días de debate en este tercer juicio, el juez Eric Chalbos comunicó la decisión basada en el convencimiento del jurado sobre la responsabilidad del acusado en la muerte de la joven en diciembre de 2016, pese a que su cuerpo nunca fue encontrado. La resolución superó incluso la petición de la fiscalía, que había solicitado 30 años de presidio, marcando un hito en uno de los casos judiciales más mediáticos que ha involucrado a un ciudadano chileno en el extranjero.
Que momento televisivo…
— Vagabundo ilustrado (@vagoilustrado) March 26, 2026
Sorpresa en el juicio (el tercero) contra Nicolás Zepeda por la desaparición de Narumi Kurosaki. Si bien la Fiscalía pedía 30 años, el Tribunal de lo Criminal del Ródano, Francia, tras revisar los hechos, ha decidido condenar a Zepeda a cadena perpetua: pic.twitter.com/Jlx9LxyC7w
El cierre de este tercer juicio deja una profunda sensación de alivio en la familia de Narumi Kurosaki, quienes han viajado desde Japón de forma recurrente para exigir justicia durante casi una década. Para la justicia francesa, la contundencia de los indicios, como los movimientos de Zepeda en Francia y los registros digitales, fue suficiente para cerrar un capítulo que ha conmovido a la opinión pública internacional por la frialdad y el misterio que rodeó la desaparición de la estudiante.
A pesar de la sentencia, el caso mantiene una herida abierta: el paradero desconocido de los restos de Narumi. Mientras la defensa de Nicolás Zepeda agota sus últimas herramientas legales para revertir una condena que lo mantendría de por vida en una prisión europea, la comunidad chilena y japonesa observa el desenlace de un proceso que subraya la severidad del sistema judicial francés ante crímenes de violencia de género con premeditación.