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Nicolás Zepeda es condenado a cadena perpetua en Francia por el asesinato de Narumi Kurosaki

Ilustración Nicolás Zepeda siendo declarado a cadena perpetua Imagen generada con IA. Click para ampliar T

El Tribunal de lo Criminal del Ródano, en la ciudad de Lyon, Francia, declaró culpable este jueves al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato premeditado de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki, dictando una sentencia de cadena perpetua. Tras ocho días de debate en este tercer juicio, el juez Eric Chalbos comunicó la decisión basada en el convencimiento del jurado sobre la responsabilidad del acusado en la muerte de la joven en diciembre de 2016, pese a que su cuerpo nunca fue encontrado. La resolución superó incluso la petición de la fiscalía, que había solicitado 30 años de presidio, marcando un hito en uno de los casos judiciales más mediáticos que ha involucrado a un ciudadano chileno en el extranjero.

Puntos Claves:

  • Sentencia máxima e inesperada: El tribunal dictaminó la cadena perpetua para Nicolás Zepeda, una pena superior a los 30 años que había solicitado inicialmente la fiscalía francesa y a los 28 años que recibió en los dos juicios anteriores que fueron anulados.
  • Indemnizaciones millonarias para los afectados: Además de la pena de cárcel, el condenado deberá pagar un total de 135.000 euros (cerca de 135 millones de pesos chilenos) distribuidos en 50.000 para la madre de Narumi, 30.000 para cada una de sus dos hermanas, 20.000 para su padre y 5.000 para Arthur del Piccolo, quien era la pareja de la joven al momento de su desaparición.
  • La convicción del tribunal sobre el crimen: El juez Eric Chalbos fundamentó el fallo señalando que el tribunal llegó a la conclusión, más allá de toda duda razonable, de que Zepeda asesinó a Narumi de forma premeditada e hizo desaparecer su cuerpo de la residencia universitaria en Besanzón.
  • Reacción de Nicolás Zepeda y sus últimas palabras: Antes de conocerse el veredicto, el chileno insistió en su inocencia entre lágrimas, declarando ante la sala: «¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!». Al escuchar la sentencia definitiva, el acusado se mostró abatido, permaneciendo largos minutos con el rostro entre sus manos.
  • El dolor de la familia Kurosaki: Durante la lectura del fallo, Taeko Kurosaki, madre de la víctima, rompió en llanto mientras abrazaba un retrato de su hija mayor. Según el magistrado, «Narumi desapareció de la habitación y no se la ha vuelto a ver ni a encontrar muerta desde entonces. Su muerte es segura».
Proceso Judicial y Próximos Pasos
  • Plazos para una nueva apelación: La defensa de Zepeda, liderada por el abogado Sylvain Cormier, confirmó que no aceptarán el veredicto y que cuentan con un plazo de 10 días para presentar un nuevo recurso ante el Tribunal de Casación, buscando una eventual cuarta instancia judicial.
  • Posible intervención de tribunales internacionales: La familia del chileno evalúa recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos bajo el argumento de que no se puede condenar a alguien a cadena perpetua sin que se haya encontrado el cuerpo de la víctima o establecido con claridad cómo ocurrió el fallecimiento.
Cobertura nacional del proceso judicial en Francia

El cierre de este tercer juicio deja una profunda sensación de alivio en la familia de Narumi Kurosaki, quienes han viajado desde Japón de forma recurrente para exigir justicia durante casi una década. Para la justicia francesa, la contundencia de los indicios, como los movimientos de Zepeda en Francia y los registros digitales, fue suficiente para cerrar un capítulo que ha conmovido a la opinión pública internacional por la frialdad y el misterio que rodeó la desaparición de la estudiante.

A pesar de la sentencia, el caso mantiene una herida abierta: el paradero desconocido de los restos de Narumi. Mientras la defensa de Nicolás Zepeda agota sus últimas herramientas legales para revertir una condena que lo mantendría de por vida en una prisión europea, la comunidad chilena y japonesa observa el desenlace de un proceso que subraya la severidad del sistema judicial francés ante crímenes de violencia de género con premeditación.