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Pakistán bombardea Kabul y declara “guerra abierta” contra Afganistán tras ofensiva talibán en la frontera

Ilustración ataque pakistan en afganistan Imagen generada con IA. Click para ampliar T

Pakistán y Afganistán viven su mayor crisis bilateral desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, luego de una serie de bombardeos cruzados que incluyeron ataques en Kabul, Kandahar y zonas fronterizas a lo largo de la Línea Durand. Islamabad declaró una “guerra abierta”, mientras que el gobierno talibán respondió con operaciones militares dentro de territorio pakistaní, en un conflicto que tiene como telón de fondo las acusaciones por el apoyo al grupo insurgente Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP).

Puntos Claves:

  • Bombardeos en Kabul y declaración de “guerra abierta”: Pakistán confirmó que bombardeó Kabul, Kandahar y la provincia de Paktia durante la madrugada del viernes, asegurando que atacó “objetivos militares”. El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, elevó el tono del conflicto al afirmar en redes sociales: “Nuestra paciencia se ha acabado. A partir de ahora, estamos en una guerra abierta entre vosotros y nosotros”. Desde Kabul, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid confirmó las explosiones y respondió: “El cobarde ejército pakistaní ha llevado a cabo bombardeos en algunas áreas de Kabul, Kandahar y Paktia”.
  • Respuesta militar de los talibanes: Las autoridades instauradas por los talibanes en 2021 anunciaron el inicio de operaciones contra posiciones militares pakistaníes a lo largo de la Línea Durand, la frontera de más de 2.600 kilómetros entre ambos países. Según Kabul, se capturaron varios puestos fronterizos y se lanzaron ataques contra bases en territorio pakistaní, incluyendo zonas como Abbottabad y Nowshera. Pakistán, por su parte, aseguró haber destruido puestos afganos y abatido a más de un centenar de combatientes talibanes, cifras que no han podido ser verificados de manera independiente.
  • El TTP: la raíz del conflicto actual: El eje central de la crisis es el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), grupo insurgente pakistaní que busca imponer una versión estricta de la ley islámica en Pakistán y que ha perpetrado múltiples atentados contra fuerzas de seguridad y civiles. Islamabad acusa a Kabul de permitir que el TTP opere y se entrene en territorio afgano. Los talibanes afganos lo niegan y sostienen que Pakistán intenta culparlos de sus propios problemas de seguridad interna. Según Naciones Unidas, el gobierno afgano habría proporcionado armas al TTP, incluyendo rifles y drones, una acusación que agrava la tensión regional.
  • La Línea Durand: una frontera históricamente disputada: La frontera entre ambos países fue establecida en 1893 por el Imperio Británico y divide comunidades étnicas pashtunes y baluches. Pakistán la reconoce como límite oficial, pero Afganistán nunca la ha aceptado formalmente. Esta división ha generado conflictos recurrentes, especialmente en zonas donde operan grupos armados. En los últimos meses, se han registrado intensos combates nocturnos y destrucción de infraestructura fronteriza.
  • Antecedentes de una relación que pasó de aliados a rivales: Tras la invasión estadounidense de 2001, muchos talibanes se refugiaron en Pakistán. Durante años, Islamabad fue acusado de brindar apoyo tácito al grupo. Sin embargo, desde el retorno talibán al poder en 2021, Pakistán ha experimentado un fuerte aumento de ataques insurgentes. Más de 1.200 personas murieron en atentados en 2025, según datos del ejército paquistaní. Lo que antes fue una relación de conveniencia hoy se ha transformado en abierta hostilidad.
  • Capacidad militar desigual y riesgo de escalada mayor: Pakistán es una potencia nuclear con cerca de 660.000 efectivos activos y aviones de combate F-16 y JF-17. Afganistán, bajo control talibán, no posee fuerza aérea funcional y depende principalmente de tácticas de guerrilla y armamento capturado tras la retirada de Estados Unidos. Analistas advierten que el conflicto podría derivar en una guerra de desgaste, con ataques asimétricos, uso de drones y atentados en centros urbanos.
  • Impacto humanitario y económico: La tensión se suma a la expulsión forzosa de más de un millón de afganos desde Pakistán en el último año, lo que ha debilitado aún más la economía afgana. Además, el cierre intermitente de pasos fronterizos ha afectado el comercio bilateral. En enfrentamientos previos ya se habían reportado víctimas civiles, lo que aumenta la preocupación por una crisis humanitaria en una región que arrastra décadas de guerra.
  • Reacción internacional y temor regional: Rusia, China e Irán han expresado preocupación y llamado a la moderación. La comunidad internacional teme que una escalada prolongada desestabilice Asia meridional, especialmente considerando que Pakistán posee armas nucleares y que Afganistán sigue siendo un territorio donde operan múltiples grupos extremistas.
Registro del ataque de Pakistán hacia Afganistán
Registro de fuerzas pakistanís avanzando en terreno afgano

La actual escalada entre Pakistán y Afganistán no es un hecho aislado, sino el resultado de años de desconfianza, disputas fronterizas y acusaciones cruzadas por terrorismo. El conflicto gira principalmente en torno al TTP y al control de una frontera histórica que nunca ha sido plenamente aceptada por ambas partes.

Mientras los gobiernos intercambian bombardeos y declaraciones de fuerza, la población civil vuelve a quedar en medio de una confrontación que amenaza con prolongarse. En una región marcada por décadas de violencia, cualquier paso en falso podría abrir la puerta a un escenario aún más inestable y doloroso para millones de personas.