El gobierno del Presidente José Antonio Kast pondrá en marcha este jueves 16 de abril, a las 07:30 horas, el primer gran operativo de expulsión aérea de inmigrantes en situación irregular, donde cerca de 40 extranjeros abandonarán el país desde el Aeropuerto de Santiago, con una parada en la ciudad de Iquique, para finalmente ser devueltos a Colombia, Ecuador y Bolivia.
Puntos Claves:
- Operativo aéreo militar y policial: El despegue se realizará en un avión Boeing 737 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh, la institución encargada de la defensa del espacio aéreo nacional), saliendo desde la base del Grupo 10 en la capital, en un trabajo coordinado para limpiar el país de la migración descontrolada.
- Delincuentes fuera de Chile: La gran mayoría de los 40 expulsados tiene órdenes dictadas por los tribunales de justicia debido a que cometieron delitos graves que afectan el día a día de las personas, tales como tráfico de drogas, robos, porte de armas de fuego y armas blancas (cuchillos).
- Máxima seguridad en el traslado: Para asegurar el éxito del operativo, cada extranjero viajará custodiado personalmente por un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI, la policía civil encargada de investigar los delitos). Esta alta seguridad hace que cada expulsión cueste cerca de 3 millones de pesos, dinero que se financiará con el presupuesto nacional.
- Plan continuo de seguridad fronteriza: Para enfrentar el desorden migratorio, el Ejecutivo (el gobierno) planea realizar hasta tres vuelos mensuales como este, además de sumar buses hacia los países vecinos, buscando sacar a más de 1.400 extranjeros irregulares al año.
La Reacción de la Oposición Política
- La izquierda critica sin proponer soluciones: A pesar de que durante años la ciudadanía les exigió mayor seguridad frente al descontrol migratorio, ahora los políticos de oposición critican el inicio de estas medidas. El diputado del Frente Amplio (FA, coalición política de izquierda), Jaime Bassa, atacó el plan del gobierno señalando: «La zanja, 30 kilómetros al año, es una burla. La expulsión de inmigrantes es una burla». Esta postura evidencia que ciertos sectores vuelven a quejarse sin entregar ninguna propuesta real para el país.
- El obstáculo de la dictadura venezolana: El mayor desafío que enfrenta el plan de expulsiones es Venezuela, país con el cual las relaciones diplomáticas están congeladas. Esta falta de comunicación con el régimen de Caracas impide devolver a los ciudadanos de esa nacionalidad que han cometido delitos, aunque el gobierno ya evalúa usar otros países como puente para lograrlo.
La salida de estos primeros 40 extranjeros con antecedentes penales es un paso firme del Presidente José Antonio Kast para devolverle la tranquilidad a las familias chilenas, demostrando con hechos concretos que recuperar el control de nuestras fronteras es la prioridad principal. Tras años de políticas deficientes que permitieron la entrada del crimen organizado y afectaron gravemente la paz de los barrios más vulnerables del país, hoy se comienza a materializar un orden tan esperado por la ciudadanía.
Sin embargo, resulta lamentable presenciar el doble discurso de una izquierda que, tras ser cómplice de la profunda crisis migratoria de los últimos años, hoy se dedica a entorpecer y criticar el inicio de las expulsiones sin ofrecer ni una sola alternativa viable. Mientras algunos sectores políticos prefieren quedarse en la queja vacía, demostrando una total desconexión con el miedo que viven las personas a diario, el actual gobierno asume la difícil pero urgente tarea de limpiar nuestras calles para que los chilenos vuelvan a vivir seguros.