Tres hombres fueron detenidos este domingo como sospechosos de participar en el homicidio del ingeniero y empresario Michael Peñaloza, de 44 años, asesinado la madrugada del pasado martes en su parcela del sector Los Hornitos de Curacaví, Región Metropolitana. Uno de los involucrados se entregó voluntariamente tras confesar su participación, mientras que los otros dos fueron capturados por la Policía de Investigaciones (PDI) en operativos coordinados con la Fiscalía Metropolitana Occidente.
Puntos Claves:
- El crimen ocurrió la madrugada del 19 de agosto en Curacaví: Tres sujetos ingresaron al domicilio de Michael Peñaloza con el objetivo de robar su camioneta, cuyas llaves habían sustraído cinco días antes durante un robo previo en la misma vivienda. Al intentar impedir el robo, la víctima fue atropellada con su propio vehículo y murió en el lugar.
- Uno de los sospechosos se entregó voluntariamente:
- El hombre de 28 años confesó su participación a su madre, quien contactó al municipio de Curacaví para solicitar ayuda.
- El alcalde Christian Hernández relató: “Logramos poner en la custodia de Carabineros de Curacaví de la 63° Comisaría a una persona que se indica como uno de los responsables de los atroces actos ocurridos en los últimos días”.
- El edil, acompañado de equipos de seguridad municipal, trasladó personalmente al sujeto hasta la comisaría para su entrega.
- Intervención municipal genera cuestionamientos:
- El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, señaló que “las instituciones policiales y el sistema de justicia penal tienen competencias muy específicas. La colaboración del municipio es loable, es una actitud razonable, creo que es conveniente dejar que las instituciones policiales y el Ministerio Público realicen sus labores de acuerdo a los mandatos que ha establecido la Constitución y las leyes”.
- El fiscal regional Metropolitano Occidente, Marcos Pastén, advirtió que estas actuaciones podrían entorpecer investigaciones en curso y recalcó que la investigación penal recae exclusivamente en el Ministerio Público y las policías.
- Como medio independiente, siempre apelamos al cumplimiento de las normas y leyes. En este caso, consideramos fundamental hacer un llamado a la prudencia y la seguridad: más allá de lo legal o normativo, intervenir directamente en situaciones de este tipo puede resultar muy peligroso.
- Otros dos sospechosos fueron capturados por la PDI:
- En diligencias realizadas junto a la Fiscalía, la policía civil logró identificar y detener a otros dos jóvenes de 22 y 18 años, ambos de nacionalidad chilena.
- Uno de ellos sería el autor material del atropello y conductor de la camioneta robada, la cual fue posteriormente quemada en un sector eriazo de la Cuesta Lo Prado.
- Los tres detenidos tienen antecedentes por amenazas y delitos vinculados a la Ley de Drogas.
- Banda dedicada a robos en la zona: La PDI estableció que los detenidos formarían parte de un grupo criminal con operaciones en Curacaví y María Pinto, dedicado al robo de viviendas y vehículos.
- Reacciones oficiales:
- El fiscal Marcos Pastén confirmó que “hemos logrado la detención de tres sujetos vinculados como autores del delito de robo con homicidio ocurrido el 19 de agosto recién pasado en la comuna de Curacaví”.
- El ministro Cordero destacó la rapidez de las detenciones, insistiendo en la necesidad de mantener la confianza en las instituciones.
- En paralelo, enfatizó que la intervención de actores externos debe ser cautelosa para no afectar la validez de las pruebas judiciales.
- Próximas diligencias:
- Los tres sospechosos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Curacaví, donde se amplió su detención hasta el miércoles 27 de agosto.
- La Fiscalía y la PDI continúan investigando y no se descarta la detención de al menos dos personas adicionales vinculadas a la misma banda.
El crimen de Michael Peñaloza ha causado profundo impacto en Curacaví, una comunidad pequeña que hoy llora la pérdida de un vecino querido. La confesión de uno de los involucrados, alentada por su madre, muestra el dolor y fractura que también alcanza a las familias de los responsables. Mientras la justicia avanza, el caso revela falencias en la prevención policial y el fuerte reclamo social ante un hecho violento que pudo haberse evitado.
La rápida acción de la PDI y la Fiscalía, junto con el apoyo de la comunidad, representa un paso hacia la justicia. Sin embargo, el dolor de la familia de Peñaloza permanece, y la esperanza está ahora en que las instituciones puedan esclarecer totalmente lo ocurrido y aplicar sanciones proporcionales a la gravedad del crimen.