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Presupuesto 2026: Intervencionismo de Boric en cadena nacional tensiona debate fiscal con críticas a Kast y sin glosa republicana para próximo gobierno

Ilustración Boric meme inteligente intervencionismo Imagen generada con IA. Click para ampliar T

En cadena nacional, el presidente Gabriel Boric presentó su proyecto de Presupuesto 2026, el último de su mandato, destacando un alza acotada de 1,7% en el gasto público y asegurando que su gobierno entregará “la casa ordenada”. Sin embargo, el mensaje estuvo marcado por críticas indirectas al candidato presidencial José Antonio Kast y por la polémica eliminación de la tradicional “glosa republicana”, lo que ha generado cuestionamientos sobre el real estado de las cuentas fiscales y el margen que quedará para la próxima administración.

Puntos Claves:

  • Un Presupuesto políticamente cargado: Aunque el Presidente buscó transmitir responsabilidad fiscal y social, el tono de la cadena nacional estuvo dirigido a contrarrestar la propuesta de Kast de reducir en 6 mil millones de dólares el gasto público. Boric acusó que tal recorte es “irresponsable” y afectaría beneficios como la Pensión Garantizada Universal (PGU). Kast respondió tajante: “No Presidente. Vamos a recortar 6.000 millones de dólares en gasto político sin afectar beneficios sociales como la PGU. Y vamos a partir por todos los funcionarios corruptos que usted llevó al gobierno y que en estos cuatro años se han robado la plata de los chilenos más pobres”.
  • Proyecciones sobrestimadas y déficits crecientes: Analistas advierten que las metas fiscales de Boric no se han cumplido en tres años consecutivos. La Dipres proyectó un déficit estructural de 1,9% del PIB en 2024, pero terminó siendo de 3,2%. Para 2025, la proyección de -1,1% podría llegar a -2,5% o más. La sospecha es que los ingresos han sido sobrestimados y los gastos subestimados, dejando un cuadro de incertidumbre para 2026.
  • Sin glosa republicana: tradición rota y señal de desconfianza: Una de las polémicas centrales es la decisión del gobierno de no dejar recursos de libre disposición para la próxima administración. Esta “glosa republicana”, que en 2022 alcanzó los 687 millones de dólares, facilitaba la flexibilidad en la transición. Boric la eliminó, restringiendo el margen de maniobra del sucesor. La oposición acusa un “atentado a la democracia”, mientras que incluso voces oficialistas piden rectificar.
  • Deudas de arrastre y cuestionamientos en salud y vivienda: Empresas constructoras de viviendas sociales denuncian pasivos que superarían los mil millones de dólares, aunque el ministro Carlos Montes lo redujo a una décima parte sin presentar documentos. Clínicas privadas reclaman pagos pendientes, lo que genera dudas sobre la transparencia del manejo fiscal. El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, ha sido criticado por falta de claridad en estas materias.
  • Molestia en regiones por recortes: Gobernadores como Sergio Giacaman (Bío Bío) y Rodrigo Mundaca (Valparaíso) denunciaron que el presupuesto perjudica a la mayoría de las regiones, salvo excepciones como Antofagasta y Metropolitana. Giacaman ironizó que el Presidente “vive en Narnia” por no mencionar a las regiones, mientras Mundaca advirtió que la inversión regional se verá gravemente afectada, con caídas de hasta 5,8% en Arica y Parinacota.
  • Oposición acusa irresponsabilidad fiscal: Parlamentarios de Chile Vamos y del Partido Republicano sostienen que Boric deja un país con déficit creciente y sin recursos de respaldo. El senador José García Ruminot (RN) recordó que el déficit fiscal en 2023 fue de 12,7% y en 2024 de 13,3% del PIB, lo que contradice el discurso presidencial sobre responsabilidad fiscal. El diputado Agustín Romero (Republicano) acusó al Mandatario de “infantilismo” por insistir en beneficios simbólicos como el Pase Cultural, mientras crecen las deudas en sectores críticos.
  • El contraste con Kast: Mientras Boric defendió un Estado activo y criticó los recortes, Kast posicionó su propuesta como una eliminación de “gasto político”, enfocada en funcionarios y programas improductivos. Para el republicano, la clave está en recortar privilegios y corrupción, sin tocar beneficios sociales. El contraste instala la primera gran batalla económica de la campaña presidencial.
  • Posible intervencionismo electoral: La crítica explícita de Boric hacia la propuesta de Kast en plena cadena nacional ha sido cuestionada como un acto de intervencionismo político. De acuerdo con la Ley N° 18.700, sobre Votaciones Populares y Escrutinios, en su artículo 30, los funcionarios públicos —incluido el Presidente— deben mantener prescindencia política y no usar recursos estatales para favorecer o perjudicar a candidatos en campaña. El hecho de aludir al programa de un contendor presidencial en un mensaje oficial financiado con fondos públicos podría considerarse un uso indebido del cargo para intervenir en la competencia electoral.
Boric presenta en cadena nacional presupuesto 2026 y realiza intervencionismo electoral critiando programa de Kast
En terreno, en La Florida, Kast se refiere al intervencionismo de Boric

El Presupuesto 2026 marca el cierre de la administración Boric con un legado disputado: por un lado, el relato de responsabilidad social y fiscal; por otro, una realidad marcada por déficits crecientes, deudas impagas y proyecciones dudosas. La eliminación de la glosa republicana refuerza la idea de un gobierno que desconfía de su sucesor, dejando amarradas las cuentas y reduciendo la flexibilidad histórica en la transición.

Más allá de la retórica oficialista, lo que queda claro es que el debate presupuestario será un campo de batalla electoral. Kast y la oposición ya han comenzado a instalar que la verdadera irresponsabilidad está en las cuentas que deja Boric, y que el próximo gobierno deberá ordenar lo que el Presidente asegura haber dejado en orden. Para las familias, la incógnita persiste: ¿qué tan sólida es realmente la economía que recibirán los chilenos en 2026?