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Directora de SernamEG Priscilla Carrasco arriesga invalidar su licencia médica retroactiva tras incumplir reposo total en Colina para dar entrevistas en medio de su desvinculación

Ilustración Mónica Rincón entrevistando a Priscilla Carrasco en CNN Chile Imagen generada con IA. Click para ampliar T

La directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), Priscilla Carrasco Pizarro, se encuentra en el centro de una fuerte polémica tras ser detectada incumpliendo una licencia médica de reposo total el pasado martes 31 de marzo. A pesar de que su médico tratante le ordenó estrictamente permanecer en su domicilio en la comuna de Colina debido a su complejo estado de salud, Carrasco se trasladó más de 30 kilómetros para dar una entrevista presencial en los estudios de CNN Chile y conversó con otros medios de comunicación en la vía pública. Este hecho no solo pone en duda la veracidad de su impedimento para trabajar, sino que también arriesga la invalidación de su licencia por parte de la Isapre, lo que obligaría al Estado a asumir costos financieros adicionales en medio de una gestión que ya era cuestionada por el actual gobierno debido a graves deficiencias administrativas y falta de probidad.

Puntos Claves:

  • Incumplimiento flagrante del reposo absoluto: La autoridad recibió una licencia médica por parte de su oncólogo a las 09:25 de la mañana, la cual le exigía descanso total en su hogar; sin embargo, solo seis horas después, fue vista en un set de televisión nacional.
  • Riesgo financiero para el Fisco: Al desobedecer la orden de reposo, la Isapre Cruz Blanca tiene la facultad legal de rechazar el permiso, lo que significa que el pago de esos días no trabajados recaería directamente sobre el SernamEG, es decir, sobre el Fisco (el tesoro público financiado con los impuestos de todos los chilenos).
  • Argumentos de la directora: Durante su aparición mediática, Carrasco intentó victimizarse frente a la solicitud de renuncia por parte del Ejecutivo. Al respecto, señaló en CNN Chile: «Es realmente inapropiado pedir la renuncia a una persona que tiene cáncer de la forma como se hizo además, incluso cruel».
  • Gestión financiera bajo sospecha: El gobierno del Presidente José Antonio Kast ya había solicitado su salida antes de este episodio, tras detectar el uso ineficiente de más de 6.100 millones de pesos en la fundación PRODEMU (Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer) y falta de veracidad en la información entregada por su administración.
  • Maniobra con licencia retroactiva: El ministro del Interior, Claudio Alvarado, explicó que la destitución debió ponerse en «pausa» porque Carrasco presentó el documento médico con efecto retroactivo, es decir, que tiene validez desde una fecha anterior a cuando fue emitido (en este caso, desde el 30 de marzo).
Antecedentes de la autoridad
  • Perfil político y origen del cargo: Carrasco fue nombrada bajo la administración de Gabriel Boric a través del sistema de Alta Dirección Pública (un concurso estatal para seleccionar directivos por mérito, aunque con fuerte componente de confianza política) y cuenta con una extensa trayectoria en gobiernos de izquierda y centros de estudios de la misma tendencia.
  • Denuncia de amedrentamiento: Ante las consultas de la prensa por su salida del domicilio, la directora evitó responder por qué rompió el reposo, pero acusó un «amedrentamiento público» por parte de la ministra de la Mujer, Judith Marín, insistiendo en que sus derechos como paciente están por sobre las exigencias de su cargo.

La aparición de una licencia médica con carácter retroactivo —es decir, que tiene validez sobre días que ya pasaron— justo en el momento en que se notificaba su salida por mala gestión, resulta ser una coincidencia demasiado conveniente para ser ignorada. Si bien la ley protege la salud de los trabajadores, estos derechos no deben ser malentendidos ni utilizados como un escudo para evitar la rendición de cuentas ante ineficiencias administrativas. La conducta de Carrasco sugiere un intento de abusar del sistema de protección laboral, tratando de transformar una situación de salud personal en una herramienta política para mantenerse en un cargo donde ya no goza de confianza técnica ni política.

El hecho de que la directora haya «olvidado» que estaba bajo reposo total al momento de trasladarse a un set de televisión demuestra una contradicción insalvable: si estaba lo suficientemente sana para dar entrevistas y movilizarse por la capital, también debería haberlo estado para cumplir con sus funciones o, en su defecto, acatar su salida. Este actuar no solo arriesga la validez de su permiso ante la Isapre, sino que representa un agravio a la fe pública y a la probidad que se espera de un alto mando. Al final del día, el uso de narrativas de victimización para encubrir una gestión deficiente solo profundiza el daño a las instituciones que deben velar, con seriedad y eficiencia, por los derechos de todas las mujeres en Chile.