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Marcha de la Confech por trazado no autorizado provoca graves disturbios y enfrentamientos con Carabineros en Santiago

Ilustración manifestaciones en Santiago de Chile tontos útiles confech Imagen generada con IA. Click para ampliar T

Una marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) terminó este miércoles con graves desmanes y enfrentamientos entre manifestantes y Carabineros en pleno centro de Santiago, luego de que las organizaciones estudiantiles desoyeran el trazado dispuesto por la autoridad. La movilización, que rechazaba las reformas educativas y los ajustes presupuestarios del gobierno del Presidente José Antonio Kast, provocó el bloqueo total del eje Alameda, el cierre preventivo de diversas estaciones de Metro y serios inconvenientes para los peatones debido al actuar de grupos violentos que atacaron con objetos contundentes al personal policial.

Puntos Claves:

Desobediencia del trazado oficial
  • Rechazo a la ruta propuesta: La Delegación Presidencial Metropolitana, encabezada por Germán Codina, modificó por razones de seguridad el recorrido original solicitado por los estudiantes, el cual pretendía avanzar desde Plaza Baquedano hasta Los Héroes. La autoridad autorizó únicamente un trazado alternativo desde Los Héroes hacia el poniente, instrucción que fue deliberadamente ignorada por la dirigencia estudiantil.
  • Desmentido de las autoridades: El delegado presidencial Germán Codina salió al paso de las acusaciones de la Confech, que acusaba una supuesta censura previa, aclarando la total disposición al diálogo de la autoridad e indicando: «Debo aclarar que es totalmente falso que se les haya negado la posibilidad de desarrollar esta actividad».
Violencia en el eje Alameda y afectación a civiles
  • Enfrentamientos con la fuerza pública: Al avanzar de forma ilegal por la Alameda, encapuchados comenzaron a lanzar elementos contundentes contra Carabineros a la altura del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), lo que obligó la intervención del personal de Control de Orden Público (COP) —la unidad policial encargada de restablecer la tranquilidad ciudadana—, el cual utilizó carros lanzaaguas y gases para dispersar a la multitud.
  • Adultos mayores afectados en Providencia: Los disturbios se extendieron hasta el sector de la estación de Metro Salvador, en la comuna de Providencia, donde los accesos debieron cerrarse preventivamente. Esta situación dejó a cerca de cincuenta ancianos atrapados en la calle respirando gases lacrimógenos; una testigo relató con impotencia que «nos encontramos con un tremendo espectáculo de estudiantes, insultando y agrediendo, y está Carabineros con muchas bombas lacrimógenas».
  • Bloqueos y cortes de tránsito: Las autoridades de transporte debieron aplicar desvíos masivos desde Estación Central hasta Plaza Italia debido a las barricadas y desórdenes aislados que afectaron también las cercanías de la Universidad Católica y la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, dejando la principal arteria vial de la capital completamente inhabilitada por horas.
Demandas y extensión a regiones
  • Motivaciones de la protesta estudiantil: Diego Torres, vocero nacional de la Confech, criticó la agenda del Ejecutivo argumentando que se oponen firmemente al proyecto de ley Aula Segura —una normativa del Ministerio de Educación (Mineduc) orientada a sancionar de forma severa hechos de violencia grave en los liceos—, además de rechazar los recortes presupuestarios informados en la última Cuenta Pública presidencial.
  • Réplica de las movilizaciones en el sur: En la Región del Biobío, la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC), liderada por su presidenta Ivania Ríos, replicó la convocatoria nacional logrando la paralización de más de la mitad de las carreras de esa casa de estudios para marchar por el centro penquista.

Los acontecimientos de esta jornada demuestran una vez más cómo las manifestaciones ideologizadas y fuera del marco legal terminan perjudicando directamente a los ciudadanos más indefensos. La porfía de los dirigentes estudiantiles por imponer una ruta no permitida sobrepasó el derecho al libre tránsito y la seguridad del país, transformando una supuesta demanda social en un escenario de violencia callejera que interrumpió el comercio y el transporte. El impacto humano más doloroso se vivió en las afueras de los accesos de Metro, donde personas de la tercera edad e inocentes sufrieron las consecuencias directas del caos provocado por los manifestantes radicales.

Frente a la intransigencia de grupos que optan por la vía del desborde y el ataque hacia las policías, el actuar de Carabineros resulta indispensable para resguardar el Estado de derecho y proteger la tranquilidad de la mayoría de los chilenos. Justificar el desorden público y la destrucción bajo el pretexto de defender la educación pública solo debilita el orden democrático. El país requiere avanzar con urgencia mediante canales institucionales, apoyando las agendas de seguridad del gobierno y dejando de lado las presiones de sectores que insisten en utilizar la violencia como herramienta política.