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Desde mañana martes, Punta Peuco dejará de existir como penal especial y se transformará en cárcel común de Til Til tras toma de razón de Contraloría

Ilustración Boric discurso Punta Peuco, supuesto legado Imagen generada con IA. Click para ampliar T

A las 11:25 horas de este lunes, el presidente Gabriel Boric anunció desde La Moneda que la Contraloría tomó razón del decreto que transforma el penal de Punta Peuco en una cárcel común. El mandatario aseguró que la medida “pone fin a los privilegios de los victimarios de la dictadura civil y militar” y defendió que se trata de “un acto de justicia”. Sin embargo, el anuncio generó duras críticas desde la oposición, especialmente de los candidatos presidenciales José Antonio Kast y Johannes Kaiser, quienes calificaron la decisión como un gesto político y “una venganza ideológica” en la recta final del gobierno.

Puntos Claves:

  • Fin del penal especial Punta Peuco: El presidente Gabriel Boric confirmó que la Contraloría General de la República tomó razón del decreto que transforma Punta Peuco en un penal común. El recinto, ubicado en Til Til, pasará a denominarse “Centro de Cumplimiento Penitenciario de Til Til”. Según el mandatario, la decisión “pone fin a los privilegios y a la existencia de presos de primera y segunda categoría”.
  • Argumentos del gobierno: Boric defendió el cambio señalando que “Chile mantuvo por años un penal especial que no tenía justificación” y que la medida busca optimizar recursos y combatir el hacinamiento en las cárceles. Afirmó que el proyecto “no sólo es una mejora en infraestructura, sino también un acto de justicia y dignidad”. El Ejecutivo anunció obras que se extenderán hasta 2026 para habilitar módulos, áreas de ingreso, registro y visitas.
  • Críticas de José Antonio Kast: El líder del Partido Republicano reaccionó con dureza, acusando al Presidente de usar el anuncio como una maniobra política. “El Presidente va de salida y todo lo que hace hoy día es pensando en su supuesto legado, pero es tarde”, afirmó. Kast calificó el cierre del penal como un gesto ideológico y sostuvo que Boric “abusa de su poder y convierte La Moneda en una sucursal de campaña”. Además, acusó al mandatario de gobernar para sus aliados y no para el país: “El Presidente demostró durante su gobierno que él tiene privilegiados, defendió a un abusador, lo escondió y premió a sus amigos con embajadas. Dice una cosa y hace otra”.
  • Postura de Johannes Kaiser: El candidato del Partido Nacional Libertario fue aún más severo en sus declaraciones. Cuestionó la medida y acusó al Presidente Boric de “cometer una violación a los derechos humanos” al cerrar el penal. Kaiser afirmó: “Está transformando un geriátrico, porque es eso, un hospicio donde la gente se está muriendo, en una cárcel común. No sé si la Corte Suprema se lo va a permitir o se lo va a aguantar, porque por lo demás está cometiendo una violación a los derechos humanos”. Además, ironizó señalando que “el señor Presidente de la República, estando imputado en varias causas, debiese tener interés en que existiese un penal donde pueda llegar gente de alto nivel”.
  • Acusaciones de uso político y venganza histórica: Tanto Kast como Kaiser coincidieron en que el anuncio de Boric es una acción simbólica para “contentar a su base ideológica” y no una medida de seguridad pública real. Desde la derecha se ha planteado que el cierre de Punta Peuco busca “borrar la historia” y reabrir divisiones entre chilenos, en lugar de atender las urgencias de seguridad, narcotráfico e inmigración que hoy preocupan al país.
  • Contexto histórico de Punta Peuco: El penal fue inaugurado en 1995, durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, para alojar a militares condenados por causas vinculadas a violaciones a los derechos humanos. Su primer interno fue el brigadier Pedro Espinoza, seguido por el general (r) Manuel Contreras. El recinto, con capacidad reducida y mejores condiciones que la mayoría de las cárceles chilenas, fue considerado por años un penal especial. Su cierre marca el fin de una era en la política penitenciaria nacional y reabre el debate sobre el trato a los condenados de avanzada edad.

La decisión del presidente Boric sobre Punta Peuco ha vuelto a encender la tensión política entre el oficialismo y la oposición. Mientras La Moneda defiende la medida como un avance hacia la igualdad ante la ley, los sectores más críticos del gobierno la ven como una muestra de ideologización y desprecio hacia las Fuerzas Armadas.

Kast y Kaiser representan la voz de quienes consideran que el cierre del penal no busca justicia, sino revancha. Ambos candidatos enfatizaron que el país enfrenta desafíos urgentes en materia de seguridad y orden público, y que el Presidente estaría priorizando gestos políticos en lugar de soluciones reales. En palabras de Kast, “Boric ya no gobierna; sólo busca dejar un legado que el país no le pidió”.