El reciente nombramiento de Julio Sarmiento como subdirector médico del Servicio Médico Legal (SML) ha generado fuertes cuestionamientos, no solo por su estrecha relación con la ministra Camila Vallejo, sino por consolidar un dominio absoluto del Partido Comunista en la cúpula del organismo. La decisión, revelada en un reportaje de El Líbero, ha levantado críticas por presunto cuoteo político, falta de transparencia en el proceso de Alta Dirección Pública y la creciente influencia del PC en instituciones clave del Estado, todo en un contexto de irregularidades administrativas y denuncias laborales contra la actual directora del servicio.
Puntos Claves:
- Nombramiento en la subdirección médica del SML causa controversia: Julio Sarmiento, médico cubano y ex pareja de la actual ministra vocera de gobierno Camila Vallejo, fue nombrado subdirector médico del Servicio Médico Legal (SML). Aunque el anuncio oficial aún no se ha realizado, se espera que su nombramiento se comunique formalmente en los próximos días. El nombramiento ha generado inquietud entre los funcionarios del organismo y reavivado las críticas por el uso político de cargos técnicos.
- Decisión sorpresiva y cuestionamientos al proceso ADP: El nombramiento de Sarmiento fue inesperado incluso dentro del SML, donde se pensaba que el cargo sería asumido por la médico que lo subrogaba desde octubre de 2023 y que cuenta con décadas de experiencia en medicina legal. A pesar de no ser la carta preferida de la directora del servicio, Marisol Prado, también militante comunista, Sarmiento fue electo el 10 de julio a través del sistema de Alta Dirección Pública (ADP), en un proceso que se convocó justo el último día legal permitido antes de las elecciones presidenciales.
- Cargos clave del SML en manos del PC: Con esta decisión, tanto la dirección como la subdirección médica del SML quedan bajo control de militantes comunistas. El ministro de Justicia, Jaime Gajardo —también del PC— es sindicado como un actor clave en este nuevo equilibrio, ya que tendría cercanía directa con Sarmiento y habría influido en su nombramiento. La subdirectora administrativa, Margarita Miranda, también fue elegida recientemente y tiene un historial ligado a figuras del oficialismo como Jeannette Jara.
¿Quién es Julio Sarmiento?
- Trayectoria política comunista desde su juventud: Julio Sarmiento, nacido en Cuba en 1983, llegó a Chile en 2002. Desde joven estuvo vinculado a la militancia comunista en su país de origen, y en Chile se integró a la Jota (Juventudes Comunistas). Fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) en 2010, antes de ser sucedido por Camila Vallejo, con quien tuvo una hija y una estrecha relación política.
- Carrera marcada por cargos ligados al PC: Sarmiento ha ocupado múltiples cargos públicos en gobiernos de izquierda: fue asesor del Ministerio de Salud durante el gobierno de Bachelet, dirigió el Cesfam Quinta Bella de Recoleta, y más recientemente fue jefe del Departamento de Salud de La Pintana. A pesar de haber dejado este último cargo en enero y declararse “en búsqueda de trabajo” en su perfil de LinkedIn, ahora asume una posición clave en el SML, con un sueldo mensual de $6.217.000.
- Militancia activa y discurso ideológico: En redes sociales, Sarmiento se define como “marxista-leninista” y defensor de la salud colectiva. En 2024 postuló nuevamente al Comité Central del PC, pero obtuvo solo el lugar 124 en votación. Su cercanía al núcleo duro del partido y su rol formativo en las juventudes comunistas han sido factores clave en su posicionamiento.
Designación con trasfondo político y estrategia partidista
- Cuoteo y estrategia del PC en el Estado: El nombramiento de Sarmiento se da en el contexto de las resoluciones del XXVII Congreso del Partido Comunista, donde se estableció como prioridad consolidar su influencia en instituciones públicas estratégicas durante el último año del actual gobierno. Según el documento oficial del Congreso: “Debería estar marcado por una mayor audacia política para avanzar en transformaciones y conquistar un nuevo gobierno transformador”.
- Conexiones políticas y favoritismos cruzados: A pesar de no ser el candidato de confianza de la directora del SML, Marisol Prado, Sarmiento logró imponerse. Según El Líbero, Prado habría preferido un perfil más moderado, incluso de centro-derecha, en un intento por proyectarse más allá del ciclo actual del gobierno. Sin embargo, Sarmiento habría recurrido directamente al ministro de Justicia, lo que explicaría el giro en la decisión.
- Proceso exprés y legalidad al límite: El concurso público para la subdirección médica del SML se abrió exactamente el 16 de marzo, fecha límite establecida por ley antes de una elección presidencial. Esto, aunque legal, ha sido interpretado como una maniobra política para asegurar la permanencia de cuadros comunistas durante los próximos tres años, sin importar el resultado electoral de noviembre.
- Presencia del PC también en la subdirección administrativa: Margarita Miranda, nombrada en marzo como subdirectora administrativa del SML, también tiene un historial ligado al oficialismo. Fue directora de Finanzas del Ministerio del Trabajo durante la gestión de Jeannette Jara, y antes trabajó en varias municipalidades afines a la izquierda.
Polémicas en la gestión del SML
- Denuncias contra la directora Marisol Prado: Marisol Prado ha sido denunciada por acoso y maltrato laboral tanto en Contraloría como en tribunales. Su ascenso fue vertiginoso: pasó de ser coordinadora a subdirectora médica en solo un día, para luego convertirse en directora vía ADP. Su gestión ha sido duramente criticada por eliminar unidades clave como la de Derechos Humanos, realizar nombramientos sin concursos y priorizar objetivos mediáticos, como la inauguración del nuevo edificio del SML.
- Gestión bajo la lupa y falencias operativas: La Contraloría General de la República detectó recientemente atrasos graves en la incorporación de datos al Sistema Nacional de Registros de ADN. Además, el SML enfrenta problemas en su cadena de insumos, lo que complica su rol en el Plan Nacional de Búsqueda de detenidos desaparecidos, uno de los pilares de la política de derechos humanos del gobierno.
La designación de Julio Sarmiento no solo refuerza la presencia comunista en el Servicio Médico Legal, sino que agudiza la percepción de un uso político del aparato estatal, en desmedro de la transparencia, la meritocracia y la estabilidad institucional. En lugar de buscar experiencia y trayectoria técnica, pareciera que se privilegia la cercanía partidaria y la lealtad ideológica.
En medio de denuncias, favoritismos y movimientos estratégicos, el caso del SML se vuelve un ejemplo preocupante del nivel de control que algunos partidos buscan ejercer sobre instituciones clave. La ciudadanía merece una administración pública libre de cuoteos y priorizando el profesionalismo por sobre la militancia.