

La ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, fue víctima de una cobarde agresión física y verbal este miércoles durante una visita a la Universidad Austral de Chile (UACh) en la comuna de Valdivia, Región de Los Ríos. El incidente ocurrió mientras la autoridad participaba en la inauguración del año académico, momento en que una turba de manifestantes radicalizados la rodeó, le arrojó agua y la insultó violentamente, obligando a su equipo de seguridad a retirarla del lugar a toda velocidad en un vehículo oficial que debió arrancar incluso con una puerta abierta para garantizar su integridad.
🔴 GRAVÍSIMO: Ministra Ximena Lincolao fue agredida, golpeada y rociada con líquido, por activistas de extrema izquierda en la Universidad Austral.
— D я e S S 🔥 (@DRESTRUM__Pl) April 8, 2026
La policía se encuentra en proceso de identificación de los responsables.
Noticia en desarrollo. ⚠️
pic.twitter.com/7o6HRabR5F
Resulta inaceptable que los recintos universitarios, que por definición deben ser cunas del pensamiento y el respeto, se conviertan en escenarios de barbarie donde la violencia física reemplaza al diálogo. Este ataque a la ministra Lincolao no es un hecho aislado, sino el reflejo de una facción radicalizada que intenta imponer su visión mediante el miedo y la fuerza bruta, despreciando las instituciones del Estado de Derecho, el cual es el sistema que garantiza que todos los ciudadanos estemos sujetos a la ley por igual.
La impunidad ante estos actos solo alimenta la degradación de nuestra convivencia nacional. Es imperativo que la justicia actúe con máxima firmeza para identificar a los responsables de este ataque delictual, asegurando que las universidades vuelvan a ser espacios libres de ideologías violentistas que solo buscan desestabilizar la labor de quienes trabajan por el desarrollo del país. La ciudadanía exige orden y respeto frente a quienes confunden la manifestación con la delincuencia.