

Nota humana: No todo es noticia, y en breve noticIA lo tenemos claro. Como medio independiente y de tamaño pequeño, debemos ser muy selectivos con las historias que decidimos cubrir, resumir e ilustrar. En esta ocasión optamos por abordar estos hechos debido al contexto específico que vive el país.
No tenemos problemas en que cualquier persona -incluido un presidente- disfrute de un paseo o de un momento de descanso; Chile es un país hermoso y todos merecemos disfrutarlo a nuestro ritmo. El problema es cuando, desde una posición de alta responsabilidad, se actúa con indiferencia frente a una crisis de seguridad evidente, dejando a la ciudadanía desprotegida ante una delincuencia cada vez más violenta y descarada.
El presidente Gabriel Boric volvió a estar en el centro de la polémica tras protagonizar un distante saludo con el mandatario argentino Javier Milei durante la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Mientras la prensa internacional destacaba el incómodo momento, en Chile surgieron duras críticas hacia el jefe de Estado por lo que muchos calificaron como una falta de respeto y madurez diplomática. A esto se suma la creciente molestia ciudadana ante la aparente despreocupación del presidente, quien, tras el acto en La Paz, se mostró paseando relajadamente por Iquique, en medio de la peor crisis de seguridad de las últimas décadas.
El maleducado de #Boric no se levantó de la silla para saludar a Milei porque tenía la bragueta abierta, se le rompió el cierre cuando fue a mear y no quería faltarle el respeto al líder de la derecha mundial pic.twitter.com/d55hcmsSyQ
— Fiona (@TermoLiberty) November 9, 2025
Ya no entendió @GabrielBoric lo que significa ser el Primer Mandatario y los deberes que implica. No se levanta para saludar a un presidente. Otra vergüenza más que tendremos que soportar. pic.twitter.com/mT2abyu2NJ
— Stephan Schubert Diputado 👍🇨🇱 (@SchubertRubio) November 8, 2025
¿Puede ser @GabrielBoric más mal educado?
— Diputado Luis F. Sanchez 👍🏻🇨🇱 (@sanchezdiputado) November 8, 2025
Los chilenos no nos merecemos ser representados fuera del país por alguien con este tipo de conductas, que no es capaz de pararse a saludar un gobernante extranjero. Nos avergüenza a todos. pic.twitter.com/VXJ2MXK2e8
¡Una izquierda acomplejada no puede liderar nuestro país!
— Sofía Cid Atacama (@SofiaCidAtacama) November 8, 2025
Mientras Milei saludaba con respeto, Boric se quedó sentado.
Prefiere el show ideológico antes que representar con dignidad a Chile. pic.twitter.com/hzRZwohchO
#iquique después de su viaje a Bolivia el Presidente Gabriel Boric aterrizó esta noche en Iquique .
— jorgesolimano (@jorgesolimano) November 9, 2025
Recorrió la zona costera pic.twitter.com/2j4I2bwPwV
Boric paseando en La Paz. pic.twitter.com/6O0J4gxx56
— Clint Joselito🇨🇱🇮🇱 (@ClintJoselito) November 9, 2025
Mientras el país demanda seguridad, unidad y dirección clara, el presidente Gabriel Boric continúa enfrascado en gestos ideológicos y disputas simbólicas. Su frialdad con Milei puede parecer una anécdota diplomática, pero es reflejo de un problema más profundo: un liderazgo ensimismado, que prioriza la imagen por sobre la responsabilidad y el sentido de Estado.
En un Chile golpeado por la delincuencia y la inseguridad, muchos ciudadanos sienten que el presidente está desconectado de la realidad. Los gestos fríos en el extranjero y los paseos despreocupados en casa no bastan para ocultar que el país necesita menos ideología y más liderazgo, menos simbolismo y más acción concreta.