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Fiesta con limusina, alcohol y vínculos empresariales: Mineduc pide renuncia a director suplente del SLEP Atacama, pero persisten dudas por uso de recursos y gestión pública

Ilustración lujosa celebracion quinto aniversario SLEP Atacama Imagen generada con IA. Click para ampliar T

La difusión de una lujosa celebración por el quinto aniversario del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama, realizada en el Casino de Copiapó y marcada por una limusina de lujo, alcohol y producción de alto nivel, desató una fuerte polémica que llevó al Ministerio de Educación a solicitar la renuncia del director ejecutivo suplente, Daslav Mihovilovic. Sin embargo, el episodio abrió cuestionamientos más profundos sobre la gestión del servicio, el origen de los recursos utilizados y la responsabilidad política del gobierno en un organismo que arrastra una larga lista de problemas administrativos y financieros.

Puntos Claves:

  • Una celebración ostentosa en un servicio en crisis: La fiesta por el quinto aniversario del SLEP Atacama incluyó limusina de lujo, iluminación especial, tortas, bar y cámaras 360°, según registros viralizados en redes sociales. La puesta en escena fue ampliamente criticada por su carácter ostentoso, especialmente considerando que el servicio enfrenta despidos de trabajadores, reducción de horas docentes, graves falencias de infraestructura escolar y deudas con proveedores.
  • Gestión pública bajo cuestionamiento: Más allá del evento puntual, el SLEP Atacama ha sido señalado por el propio sector educacional como un ejemplo de mal funcionamiento del modelo de educación pública, con una administración calificada como deficitaria y reiteradas denuncias internas. En ese contexto, la celebración no fue vista como un hecho aislado, sino como un síntoma de una conducción desconectada de la realidad de las comunidades escolares.
  • Vínculos empresariales y posibles conflictos de interés: En los registros difundidos se identificó que la limusina pertenecería a la empresa Limuhummer, cuyo propietario mantiene vínculos con Pro Group, compañía que actualmente presta servicios de guardias de seguridad al SLEP Atacama. Además, se ha señalado que empresas vinculadas al evento han recibido contratos directos por montos millonarios, sin licitación pública, lo que incrementó las sospechas sobre eventuales conflictos de interés.
  • Defensa del SLEP y zonas grises: Desde el SLEP Atacama aseguraron que la actividad fue una conmemoración interna, realizada fuera del horario laboral y sin uso de recursos públicos, afirmando que no existió gasto fiscal asociado ni contratación directa de servicios para la producción del evento. No obstante, no se detalló con claridad cómo se financió una celebración de alto estándar, lo que dejó abiertas dudas relevantes sobre el origen real de los recursos utilizados.
  • Respuesta del gobierno: salida rápida, fondo pendiente: El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, solicitó la renuncia de Daslav Mihovilovic y ordenó una auditoría ministerial para determinar el origen de los fondos y descartar el uso de recursos públicos. En una vocería, el secretario de Estado afirmó: “Quiero ser enfático: esto es inaceptable. Es inaceptable desde todo punto de vista”. Sin embargo, la medida fue interpretada por diversos sectores como una salida política rápida, centrada en la remoción de un director suplente, sin abordar de fondo las responsabilidades estructurales ni la supervisión ministerial sobre el SLEP.
  • Cambio de mando sin autocrítica estructural: Tras la renuncia solicitada, el Mineduc informó que desde este lunes 12 de enero asume la subrogancia Ximena Sanhueza, jefa de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico. El cambio administrativo, no obstante, no vino acompañado de una revisión pública del rol del ministerio en la conducción y fiscalización de un servicio que depende directamente del Estado.
  • Presión política y gremial por investigaciones reales: La diputada Sofía Cid anunció que solicitará a la Contraloría General de la República investigar el uso de recursos, los contratos y los criterios de adjudicación del SLEP Atacama. En paralelo, el Colegio de Profesoras y Profesores calificó la fiesta como “totalmente desubicada” y advirtió que la renuncia del director suplente es “una señal mínima”, exigiendo una investigación más profunda y la determinación de otras eventuales responsabilidades.
Video de la lujosa celebración

La polémica por la fiesta del SLEP Atacama no solo expuso un evento de mal gusto en un contexto de carencias, sino que volvió a poner en evidencia las debilidades de la gestión pública en educación y la facilidad con que el gobierno opta por cortar el hilo por lo más delgado. Mientras se remueve a una autoridad subrogante, siguen sin responderse preguntas clave sobre el control del gasto, los vínculos empresariales y la capacidad real del Estado para garantizar que los recursos públicos se destinen efectivamente a mejorar la educación de niños y jóvenes en la región.