El más reciente Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central abrió un fuerte debate en Chile. Mientras la institución advirtió que el aumento del sueldo mínimo y la implementación de la jornada laboral de 40 horas han tenido efectos en el mercado laboral, el presidente Gabriel Boric rechazó esa visión, defendiendo las reformas sociales de su gobierno. La discusión pone sobre la mesa un dilema central: cómo equilibrar las políticas sociales con la estabilidad económica y el empleo.
Puntos Claves:
- Banco Central advierte sobre señales de alerta en el mercado laboral: Según el informe, el empleo en Chile crece poco, la tasa de desempleo sigue por sobre los niveles previos a la pandemia y la creación neta de empleos formales ha sido negativa o cercana a cero desde 2023. Además, se observa que el tiempo para encontrar trabajo ha aumentado y los costos laborales están por encima del promedio de la prepandemia.
- Impacto de las reformas en los costos de las empresas: El Banco Central recordó que las leyes impulsadas por el gobierno, como el aumento del sueldo mínimo y la reducción de jornada laboral a 40 horas, incrementaron los costos para las empresas. Eso, sumado a la automatización y la reorganización del trabajo, ha llevado a que muchas compañías reduzcan sus contrataciones, especialmente de trabajadores menos calificados.
- Sueldo mínimo: beneficios y efectos secundarios: El alza del salario mínimo, que pasó de $350 mil a $510 mil bajo la administración Boric, mejoró los ingresos de muchos trabajadores. Sin embargo, el Banco Central detectó que en las empresas con más trabajadores sujetos a este cambio, los sueldos crecieron 4,8% más que en el resto, pero el empleo cayó en promedio 5,6%. Es decir, hubo más ingresos para algunos, pero menos puestos de trabajo disponibles.
- Metodologías de impacto: Distintos estudios incluidos en el IPoM señalan que un alza real del sueldo mínimo como la vista desde 2023 podría provocar una caída de -1,5% en el empleo formal. Si bien la informalidad actúa como “colchón” frente a estas pérdidas, eso significa que más personas terminan trabajando sin seguridad social ni beneficios laborales.
- Respuesta de Boric: orgullo por las reformas sociales: El presidente Gabriel Boric defendió los cambios impulsados, afirmando estar “orgulloso” del aumento real del salario mínimo en su mandato y señalando que estas medidas han mejorado la calidad de vida de muchos trabajadores. No obstante, reconoció que “hay mucho desempleo” en el país y que se debe seguir trabajando en esa materia.
- Críticas de economistas y oposición: Expertos como David Bravo (UC) señalaron que el Gobierno “no ha tomado conciencia del problema” del empleo. El expresidente del Banco Central, José de Gregorio, fue más duro al señalar que “cuando el resultado no le favorece, el presidente descalifica” y que no es correcto que un jefe de Estado cuestione con ligereza estudios técnicos de un organismo autónomo. Desde la oposición, también acusaron al mandatario de desconocer responsabilidades y debilitar instituciones prestigiosas.
- Visión de oficialismo y ministros: Camila Vallejo y Álvaro García respaldaron al presidente, defendiendo que el desempleo en Chile tiene múltiples causas de largo plazo, como el cambio tecnológico y la composición de la economía. Además, destacaron que la informalidad ha disminuido en este gobierno y que los cambios se hicieron con responsabilidad fiscal y diálogo social. Sin embargo, esta defensa contrasta con las advertencias de técnicos y académicos.
- El trasfondo del debate: El choque refleja una tensión histórica en Chile: la independencia del Banco Central frente a los gobiernos de turno. Mientras la institución busca preservar la estabilidad de precios y el equilibrio económico, los gobiernos suelen priorizar medidas sociales y políticas. En este caso, Boric aparece defendiendo lo que considera “la herencia” de su mandato —reformas laborales y salariales—, aunque a costa de relativizar advertencias técnicas sobre desempleo e inflación.
- ¿Quién tiene la razón o más sustento?: Aunque el presidente Boric sostiene que el alza del sueldo mínimo y la reducción de la jornada laboral mejoraron la calidad de vida de los trabajadores, los datos concretos del Banco Central apuntan a efectos negativos sobre el empleo. El IPoM mostró que en empresas con más trabajadores sujetos al sueldo mínimo, el empleo cayó en promedio 5,6%, y que un aumento real como el visto desde 2023 provoca una baja estimada de -1,5% en el empleo asalariado formal. Estas cifras otorgan más sustento técnico a la advertencia del Banco Central, lo que hace más probable que la institución tenga razón en sus proyecciones, aunque el impacto total y de largo plazo seguirá dependiendo de la evolución económica y de la productividad del país.
En definitiva, el debate sobre el salario mínimo y las 40 horas no solo enfrenta a Boric con el Banco Central, sino que también expone las dificultades del gobierno para reconocer las consecuencias económicas de sus políticas. Subir sueldos y reducir la jornada laboral son avances sociales valorados, pero el riesgo es que, sin crecimiento económico robusto, estas medidas terminen afectando a quienes justamente se quiere proteger: los trabajadores con menos oportunidades.