Seleccionar página

Histórico avance: Comisión de Hacienda aprueba el Plan de Reconstrucción Nacional y frena bloqueo de la izquierda

Ilustración Jaime Araya llorando tsunami de indicaciones fallido. Victoria Agustin romero y Quiroz Imagen generada con IA. Click para ampliar T

Tras una extenuante sesión de catorce horas que se prolongó hasta las cinco de la madrugada de este jueves en el Congreso Nacional ubicado en Valparaíso, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó en particular gran parte de la Ley de Reconstrucción Nacional impulsada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast, superando un intento de bloqueo legislativo de la oposición y despachando iniciativas fundamentales para la reactivación económica que ahora pasarán a las comisiones de Medio Ambiente y Trabajo.

Puntos Claves:

  • Reducción de impuestos para impulsar la inversión: Se aprobó el pilar central del proyecto, que consiste en bajar gradualmente el impuesto de primera categoría (el tributo que pagan las empresas por sus ganancias) del 27% actual a un 23% para el año 2029. Esta medida busca dar un respiro a los emprendedores, atraer inversión y generar los puestos de trabajo formales que los chilenos necesitan.
  • Fin al pago de contribuciones para la tercera edad: Los adultos mayores de 65 años quedarán liberados de pagar las contribuciones (un impuesto territorial anual que se cobra por el solo hecho de tener una propiedad) de su vivienda principal. Esto entregará un alivio económico directo a los jubilados que hoy ven castigados sus bolsillos.
  • Fondo millonario para zonas afectadas: Se aprobó de forma unánime la creación del Fondo de Emergencia Transitorio por Incendios, el cual aumentará a 1.200 millones de pesos los recursos destinados a las familias que perdieron sus hogares en las regiones de Valparaíso, Ñuble y Biobío.
  • Bloqueo de la izquierda neutralizado: Parlamentarios de oposición, principalmente del Partido Comunista (PC) y del Frente Amplio (FA), intentaron frenar la tramitación de la ley presentando una avalancha de más de 1.600 indicaciones (propuestas formales de cambios al texto). Pese a este intento de dilatar el proceso, el oficialismo logró aplicar el reglamento y avanzar con la votación durante la madrugada.
  • Rechazo a normas del Ejecutivo por falta de consenso: A pesar de la victoria general del Gobierno, los diputados de su propia coalición, como Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI), se desmarcaron para rechazar ciertas propuestas del Ejecutivo. Entre ellas, se evitó la eliminación de la franquicia del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), que permite a las empresas financiar la capacitación de sus trabajadores, y se rechazó una norma que habría permitido a los funcionarios del Ministerio de Obras Públicas (MOP) flexibilizar la contratación de familiares en proyectos estatales.
  • Protección a creadores nacionales frente a la Inteligencia Artificial (IA): También fue rechazada la polémica propuesta del artículo 8, que pretendía cambiar la Ley de Propiedad Intelectual para permitir que empresas tecnológicas usaran obras de periodistas, músicos y artistas chilenos para alimentar sus sistemas de Inteligencia Artificial sin pagar derechos ni pedir autorización.
  • Ministro de Hacienda destaca el potencial económico: El ministro Jorge Quiroz defendió férreamente el proyecto frente a las críticas de la izquierda, acusando un desconocimiento general de realidades económicas básicas por parte de la oposición. Tras finalizar la exitosa votación en la comisión, el jefe de la billetera fiscal resumió el impacto positivo que tendrán estas medidas asegurando que «Le va a cambiar la cara al país».

El avance de esta ambiciosa reforma representa un salvavidas necesario para una economía chilena que clama por incentivos reales para volver a crecer y generar certezas. Mientras miles de familias, pequeñas empresas y adultos mayores sufren las consecuencias del estancamiento de los últimos años, resulta incomprensible la actitud de la izquierda más radical, que, priorizando sus trincheras ideológicas, intentó asfixiar un debate legislativo urgente con miles de trabas burocráticas que solo buscan castigar el progreso del país.

Ahora, el proyecto de Reconstrucción Nacional debe ser visado por las comisiones de Medio Ambiente y Trabajo antes de llegar a la sala principal de la Cámara Baja la próxima semana. Es de esperar que en estas siguientes etapas prime la responsabilidad fiscal y el sentido común, dejando atrás el obstruccionismo destructivo para dar paso a las soluciones concretas que Chile necesita para ponerse de pie nuevamente y recuperar su liderazgo en la región.