El Presidente Gabriel Boric intentó abrir el Encuentro Nacional de la Empresa (Enade) 2025 desde Roma, pero su intervención se convirtió en un símbolo de los problemas de gestión que lo han acompañado: interrupciones, falta de claridad y distancia con la realidad nacional. Mientras tanto, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, insistió en que el sector privado “reflexione sobre el tipo de Estado que necesita”, en una exposición que generó molestia en el empresariado y dejó en evidencia la desconexión del gobierno con el mundo productivo.
Puntos Claves:
- Discurso accidentado y poco sustantivo: La intervención de Gabriel Boric en Enade 2025 duró menos de diez minutos y fue interrumpida en varias ocasiones por problemas de conexión desde Roma. Pese a la importancia del evento —el principal foro empresarial del país—, el Mandatario no logró desarrollar una exposición coherente, quedando limitado a citas del Papa León XIV y reflexiones abstractas sobre la pobreza y la desigualdad.
- Citas fuera de contexto y desconexión con la audiencia: Boric intentó trasladar al debate económico un discurso teológico, citando la exhortación apostólica Dilexi te del Papa León XIV: “Es preciso seguir denunciando la dictadura de una economía que mata”. Aunque las reflexiones del pontífice tienen un valor moral indiscutible, su inclusión en un foro económico fue vista como fuera de lugar y carente de relación con los desafíos concretos de crecimiento, productividad y empleo que enfrenta Chile.
- Fallas técnicas como reflejo de improvisación: El corte de señal desde Roma simbolizó, para muchos asistentes, la falta de preparación y la descoordinación que caracterizan a la actual administración. Incluso bromeó al reconectarse: “Espero que esto no sea una señal divina de que se está enojando”, frase que fue interpretada por algunos como una muestra de ligereza frente al contexto formal del encuentro.
- El contraste con el empresariado: Mientras Boric enfrentaba fallas técnicas, el presidente de Icare, Holger Paulmann, planteaba un diagnóstico alarmante sobre el estancamiento del país: “Duplicar el ingreso por persona nos podría tomar hasta 35 años”. Susana Jiménez, presidenta de la CPC, reforzó la idea de que Chile “necesita sacarle el freno de mano a la economía” y que el crecimiento “no puede quedar solo en los programas presidenciales”. Ambos discursos marcaron un fuerte contraste con la retórica del Mandatario.
- Nicolás Grau y una visión desconectada: El ministro de Hacienda intervino tras las interrupciones de Boric y sorprendió con declaraciones que fueron interpretadas como críticas al empresariado: “Todavía falta una reflexión mayor del mundo privado respecto de qué tipo de Estado necesitan para crecer”. Sus palabras generaron molestia entre los asistentes, quienes interpretaron el mensaje como una muestra más del tono intervencionista del gobierno. Además entre líneas está desplazando la responsabilidad del gobierno.
- El mundo empresarial se distancia del oficialismo: La ovación más larga de la jornada fue para la contralora general Dorothy Pérez, una funcionaria ajena al gobierno. En contraste, la mención al Presidente Boric fue recibida con aplausos tibios. El empresariado mostró con claridad su frustración frente a una administración que, pese a los llamados al diálogo, mantiene una política económica percibida como incierta y poco favorable a la inversión.
- Críticas transversales a la gestión económica: Desde distintos sectores se ha señalado que el Ejecutivo ha privilegiado el discurso moral y político por sobre la gestión técnica. Con una economía que crece menos del 2% y una inversión estancada, los empresarios reclaman falta de rumbo. El propio Paulmann advirtió que “la productividad, que en los años 90 explicaba el 40% del crecimiento, hoy casi no aporta nada”.
- La izquierda ante su propio espejo: Enade 2025 evidenció el desgaste del relato progresista en materia económica. Mientras la izquierda sigue apelando a la “lucha contra la desigualdad”, el país enfrenta informalidad laboral, falta de inversión y pérdida de competitividad. Incluso entre los candidatos presidenciales del oficialismo, como Jeannette Jara, se percibe una dificultad para ofrecer soluciones realistas.
- Boric en el exterior, Chile en pausa: La imagen del Presidente hablando desde Italia mientras el país debate sobre seguridad, desempleo y crecimiento fue duramente criticada en redes y en pasillos del encuentro. Su viaje para reunirse con el Papa y con la FAO fue interpretado como una muestra de desconexión con las urgencias locales.
- Desgaste de la retórica moral: El discurso de Boric sobre la “dictadura de la economía” contrasta con su propia dificultad para gestionar la inflación, el empleo y la inversión. Su cita al Papa León XIV buscó darle un tono ético a su intervención, pero terminó revelando el vacío de propuestas concretas. Además el deber del político es traducir o concretar esas aspiraciones en propuestas concretas.
Video real obtenido de Redes Sociales/Fuentes externas
Video real obtenido de Redes Sociales/Fuentes externas
La Enade 2025 se transformó así en un retrato de los tiempos políticos: un gobierno que apela a la fe y la moral, pero que no logra articular un proyecto económico sólido; una izquierda que sigue culpando al mercado mientras el país exige resultados; y un empresariado que ya no esconde su distancia con La Moneda.
Más allá de las anécdotas técnicas, el episodio deja en evidencia una desconexión profunda entre el Ejecutivo y la realidad económica del país. Mientras Boric busca inspiración en Roma, Chile parece seguir esperando un liderazgo que mire menos a los altares y más a los problemas concretos de su gente.