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Comisión revisora definirá este lunes informe sobre acusación a Diego Pardow por sobrecobros eléctricos y presunto conflicto de interés ligado a su pareja tras reiteradas ausencias que retrasaron el proceso

Ilustración Pardow y Iñiguez con Boric todos amigos Imagen generada con IA. Click para ampliar T

La acusación constitucional contra el exministro de Energía, Diego Pardow, quedó en punto crítico tras la revelación de un presunto conflicto de interés vinculado a su pareja, socia del estudio jurídico FerradaNehme, asesor de la empresa Transelec. La comisión revisora fijó para este lunes 17 de noviembre una sesión clave donde se espera la comparecencia de Pardow y la votación del informe. Mientras tanto, la oposición acusa al Gobierno de dilatar y proteger a uno de los suyos, en un caso que golpea nuevamente la credibilidad de la izquierda en materia de probidad y transparencia.

Puntos Claves:

  • Nueva arista de la acusación: El diputado Jaime Mulet (FRVS), presidente de la comisión revisora, reveló que Diego Pardow omitió en su declaración de intereses el vínculo laboral de su pareja, Catalina Iñiguez, con el estudio FerradaNehme, el cual ha asesorado a Transelec, empresa involucrada en el error tarifario que provocó sobrecobros a millones de hogares.
  • Omisión en la declaración: En la declaración de intereses de Pardow, el apartado sobre su pareja figura como “reservado”. Mulet señaló que “la ciudadanía no estaba informada”, advirtiendo que se trata de un caso evidente de falta de transparencia, especialmente grave tratándose de una autoridad que regulaba al mismo sector donde su cónyuge tenía intereses laborales.
  • Perfil de la pareja del exministro: Catalina Iñiguez es abogada de la Universidad de Chile y socia del estudio FerradaNehme desde abril de 2025. Dirige el área de derecho de la competencia y regulación económica, asesorando a empresas del sector eléctrico y organismos públicos. Su cargo dentro de un bufete que litiga y asesora compañías reguladas por el ministerio que encabezaba su pareja reavivó las críticas por conflictos éticos en el Gobierno.
  • El error tarifario que detonó la crisis: Transelec reconoció a fines de 2024 haber sobrevalorado activos que incidieron en las tarifas eléctricas. El ministerio encabezado por Pardow no comunicó esa situación a tiempo, lo que llevó a cobros indebidos a clientes residenciales. La oposición acusa que esta omisión fue el punto de partida de un “encubrimiento político” y de la posterior renuncia del ministro.
  • Defensa de Pardow: Su abogado, Francisco Cox, aseguró ante la comisión que “no existe, ni mucho menos, un incumplimiento de realizar la declaración de intereses y patrimonio”, argumentando que “toda la información fue entregada a la Contraloría”. Añadió que Iñiguez “nunca participó en asuntos cercanos al ministerio”. Pese a ello, los diputados opositores consideraron la explicación insuficiente y evasiva.
  • Ausencias que generaron sospechas: La sesión del sábado fue suspendida por falta de quórum tras la inasistencia del propio Pardow y de las diputadas oficialistas Carmen Hertz y Ericka Ñanco, quienes no habrían sido notificadas con la debida anticipación. La ausencia simultánea del acusado y de parlamentarias del Gobierno desató críticas por presunta coordinación política para ganar tiempo antes de las elecciones.
  • Acusaciones de dilación: El diputado Mauro González (RN) acusó que “el Gobierno y Pardow se han reído de los chilenos con este escándalo de las cuentas de luz”. A su vez, Sergio Bobadilla (UDI) sostuvo que “el presidente de la comisión se convirtió en cómplice de la estrategia del Presidente Boric para dilatar y evitar el costo político antes de los comicios”.
  • Críticas a la izquierda y su doble estándar: Desde la oposición, recalcaron que la situación de Pardow deja en evidencia la incoherencia del Gobierno en materia de ética pública. “La izquierda llegó al poder prometiendo transparencia y hoy protege a ministros cuestionados por ocultar información clave. Es una doble moral que los chilenos ya no toleran”, señalaron parlamentarios de Chile Vamos.
  • El Gobierno cierra filas: El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, restó gravedad al tema asegurando que “esta persona no tuvo ningún rol en el proceso de fijación” y calificó la acusación de “inconducente”. Sin embargo, evitó explicar por qué el exministro marcó como “reservada” la actividad de su pareja. Para la oposición, esa defensa confirma la falta de autocrítica del oficialismo.
  • Advertencia de expertos en transparencia: El expresidente del Consejo para la Transparencia, Francisco Leturia, calificó la situación como “un conflicto de interés directo y reiterado que debió transparentarse desde el inicio”. Añadió que el caso “casi pasó piola” y demuestra la debilidad de las normas sobre lobby y declaración de intereses.
  • Lo que viene: La comisión revisora se reunirá este lunes 17 de noviembre a las 16:00 horas para escuchar la defensa presencial de Pardow y definir el informe que será remitido a la Cámara de Diputados. Aún no se confirma si ese día se concretará la votación final, pero la oposición ya cuenta con los votos necesarios para que el proceso avance.

El caso Pardow se ha convertido en un símbolo del deterioro ético del Gobierno. La izquierda, que hizo de la transparencia su bandera, hoy se ve atrapada en sus propias contradicciones. Mientras el país enfrenta alzas en las tarifas y pérdida de confianza institucional, el oficialismo opta por cerrar filas en lugar de rendir cuentas.

La ciudadanía observa con desconfianza cómo un Gobierno que prometió “no repetir los errores del pasado” vuelve a proteger a un exministro acusado de ocultar información y favorecer intereses privados. La consecuencia más grave no es política, sino moral: el daño a la credibilidad de quienes dijeron venir a limpiar la política, pero actúan con la misma opacidad de siempre.