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Jara despide a Quiroga por insultos clasistas y presenta su nuevo equipo con DJ Black, ex rostro de reality involucrado en una agresión en plena Alameda: la paradoja de una campaña que no logra desligarse de la violencia

Ilustración Quiroga siendo despedido comando de Jara Imagen generada con IA. Click para ampliar T

La candidata presidencial oficialista Jeannette Jara enfrenta una tormenta política que desnuda el caos de su campaña. La destitución de su principal asesor, Darío Quiroga, tras sus comentarios clasistas contra Zandra Parisi, y la posterior incorporación de figuras mediáticas como DJ Black —recordado por una agresiva discusión callejera en 2024—, han dejado a la izquierda sumida en contradicciones, improvisaciones y un profundo desprestigio frente al electorado popular.

Puntos Claves:

  • La caída de Darío Quiroga: La candidata Jeannette Jara decidió remover a su coordinador estratégico, Darío Quiroga, luego de que se viralizaran videos en que el sociólogo calificó de “chantas” y “flaites” al excandidato Franco Parisi, a su hermana Zandra y a los adherentes del Partido de la Gente (PDG). Los comentarios, de tono clasista y despectivo, desataron indignación en redes sociales y dentro del propio oficialismo, obligando a la candidata a actuar para contener el daño político.
  • El pasado judicial del exestratega: La polémica se agravó cuando se reveló que Quiroga había sido imputado en 2011 por amenazas y daños en Calama, tras romper los vidrios del vehículo de un dirigente sindical con un objeto contundente. Fue condenado a pagar una indemnización y se le impuso una orden de alejamiento. Que Jara no conociera estos antecedentes refleja una preocupante falta de rigor y control en su equipo de confianza.
  • Una respuesta tardía y calculada: Pese a que los dichos de Quiroga eran públicos desde abril, Jara solo reaccionó cuando la presión mediática se hizo insostenible. Dijo que “no le gustan los dichos clasistas” y que “no usa ese lenguaje”, pero su demora y la falta de autocrítica reforzaron la imagen de una campaña desconectada, más preocupada por la forma que por el fondo.
  • Un nuevo comando lleno de contradicciones: Para intentar retomar el control, Jara presentó su “Comando 2.0”, encabezado por Paulina Vodanovic y Francisco Vidal. Sin embargo, la inclusión de rostros mediáticos como el humorista Coronel Valverde, la divulgadora científica Tere Paneque y el locutor DJ Black, generó críticas inmediatas por la falta de seriedad y coherencia del proyecto político.
  • DJ Black y su pasado de agresión: Entre los nombres incorporados por Jara destaca el de DJ Black (Cristián Jara), ex rostro televisivo y locutor radial. Aunque su incidente no es reciente, en 2024 fue grabado en plena Alameda protagonizando una fuerte discusión con un ciclista, donde hubo insultos y manotazos. Si bien él afirmó que “el video estaba fuera de contexto”, el episodio dejó dudas sobre el criterio del comando al incluir figuras envueltas en este tipo de conductas.
  • El doble discurso de la izquierda oficialista: Lo ocurrido con Quiroga no fue un hecho aislado. Varios integrantes del comando de Jara han emitido en el pasado comentarios ofensivos contra Franco Parisi y sus votantes. Camila Miranda, jefa programática, lo calificó como “un verdadero papito corazón”; José Toro dijo que Parisi “cree que la democracia es un reality”; y Daniel Núñez, hoy coordinador del equipo, lo trató de “poco creíble”. A pesar de estos antecedentes, Jara busca ahora acercarse a ese mismo electorado, generando un evidente contraste entre su discurso público y la actitud real de su entorno.
  • El desprecio por la clase media y trabajadora: Las descalificaciones contra el PDG revelaron una mirada de élite en la izquierda, que se dice defensora del pueblo pero desprecia a quienes no piensan como ellos. La soberbia de algunos de sus voceros y asesores confirma la desconexión de un sector político que ha perdido contacto con la vida cotidiana de los chilenos.
  • Reacciones del PDG y de Parisi: Franco Parisi, pese a la ofensa, respondió con altura: “No nos alegramos de que la gente pierda la pega”, señaló tras la salida de Quiroga. Pero advirtió que los dichos clasistas reflejan “cómo la élite política, de izquierda y derecha, mira a la clase media trabajadora”. Sus palabras resonaron con fuerza en una ciudadanía cansada de los abusos y del desprecio desde los sectores tradicionales del poder.
  • Una campaña a la deriva: Con apenas un 26,8% de apoyo en primera vuelta, Jeannette Jara llega a la segunda fase debilitada, con divisiones internas, un comando desordenado y una credibilidad en picada. Su intento por maquillar la crisis con figuras mediáticas y discursos de reconciliación parece más un acto desesperado que una estrategia sólida.
Video que desencadenó la salida de Quiroga
Video real obtenido de Redes Sociales/Fuentes externas

El episodio de Darío Quiroga marcó un punto de quiebre para la candidatura de Jeannette Jara. Su destitución, el desorden interno y la incorporación de personajes polémicos reflejan una izquierda sin dirección, atrapada en sus contradicciones y alejada de las preocupaciones reales de la gente.

Intentando reconquistar al electorado popular con rostros del espectáculo y frases de ocasión, Jara y su entorno solo profundizan la sensación de una campaña vacía, elitista y sin identidad. Lejos de representar una alternativa seria, el oficialismo parece hoy sumido en un laberinto de errores del que difícilmente podrá salir antes de las urnas.