El caso de la exclínica Sierra Bella sigue generando polémica en Santiago tras confirmarse que la millonaria compraventa fue inscrita a nombre del municipio, liderado actualmente por Mario Desbordes (RN). La operación, originada durante la gestión de la exalcaldesa Irací Hassler (PC), volvió a instalar en el debate público la cuestionada administración de la izquierda en la comuna y los efectos de sus decisiones en el patrimonio municipal.
Puntos Claves:
- Inscripción forzada en el Conservador de Bienes Raíces: El 19° Juzgado Civil de Santiago obligó al Conservador a inscribir la compraventa de la ex Clínica Sierra Bella, lo que se concretó esta semana, confirmando el traspaso del inmueble a la Municipalidad de Santiago por un monto superior a $8.200 millones. La inmobiliaria San Valentino celebró la decisión, destacando que el contrato siempre fue válido y acusando “un extenso e injustificado proceso de dilaciones”.
- Una herencia de la gestión Hassler: La compra fue aprobada por el Concejo Municipal en enero de 2023, durante la administración de Irací Hassler (PC). El precio pactado, 221.370 UF —más de $8.200 millones—, generó duras críticas, ya que informes de peritos situaban el valor real del edificio en apenas $2.000 millones. La operación fue presentada por Hassler como un proyecto para instalar la primera clínica municipal, pero se transformó en uno de los mayores cuestionamientos a su gestión.
- Cierre en la arista penal, pero dudas en lo civil: La Corte de Apelaciones ratificó el sobreseimiento definitivo de Hassler, del dueño de la clínica y de tres tasadores, cerrando la arista penal. Sin embargo, persisten juicios civiles y recursos en curso, lo que mantiene abierto el conflicto judicial.
- La postura de Mario Desbordes: El actual alcalde de Santiago ha sido tajante en señalar la responsabilidad de su antecesora: “No puede eludir la responsabilidad en este hecho”. Además, recalcó que el inmueble “no le sirve para nada” y que su gestión no aceptará pagar un sobreprecio que comprometería gravemente las arcas municipales. Desde el municipio han aclarado que no existe ninguna sentencia que obligue a efectuar el pago y que mantendrán acciones legales para proteger los recursos fiscales.
- El costo político para la izquierda: Más allá del aspecto judicial, este episodio golpea directamente a la administración anterior y a la izquierda en general. El millonario gasto comprometido en un inmueble sobrevalorado refleja lo que hoy critican sectores opositores: improvisación, falta de transparencia y un manejo irresponsable de los fondos públicos.
- Incertidumbre financiera: Aunque la inscripción se concretó, el pago total aún no se ha efectuado. Existe un vale vista en notaría por un tercio del monto, pero la Municipalidad de Santiago insiste en que defenderá judicialmente su postura para evitar que este millonario desembolso recaiga en los contribuyentes.
El caso Sierra Bella deja en evidencia las consecuencias de una gestión marcada por la imprudencia financiera y las decisiones políticas apresuradas. Hoy, es Mario Desbordes quien debe enfrentar las repercusiones, intentando proteger los recursos municipales de lo que considera un perjuicio heredado.
Este episodio no solo es un duro golpe a las arcas de Santiago, sino también una advertencia sobre cómo decisiones mal diseñadas y ejecutadas, tomadas bajo banderas ideológicas, pueden hipotecar el futuro de una comuna entera. La responsabilidad de resguardar el patrimonio comunal ahora recae en una administración que ha prometido evitar que los vecinos paguen los costos de los errores del pasado.