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Insólito error del Mineduc obliga al Gobierno a corregir oficio que ordenaba entregar colegios a las Fuerzas Armadas el mismo día de las elecciones presidenciales

Ilustración Cataldo firmando sin leer oficio entrega colegios a fuerzas armadas Imagen generada con IA. Click para ampliar T

El Ministerio de Educación (Mineduc) protagonizó un nuevo episodio de desprolijidad institucional al emitir un oficio con un error tan elemental como grave: se instruyó que los colegios destinados a funcionar como locales de votación fueran entregados a las Fuerzas Armadas el mismo día de las elecciones presidenciales, el 16 de noviembre, a las 17:00 horas. Un fallo que, de no ser corregido a tiempo, habría generado un caos logístico y vulnerado la Ley Electoral. El documento tuvo que ser rectificado apenas días después, desatando críticas transversales contra la gestión del ministerio y del propio Gobierno.

Puntos Claves:

  • Un error que desafía la lógica: En la resolución N.º 0439, firmada por el jefe de la División de Educación General, Jorge Figueroa, el Mineduc ordenó entregar los establecimientos educacionales a las fuerzas encargadas del orden público “el día 16 de noviembre a partir de las 17:00 horas”, es decir, en plena jornada electoral. La instrucción fue tan absurda que varios sostenedores y alcaldes no daban crédito al documento recibido.
  • Rectificación forzada y tardía: Ante la magnitud del error, el propio Figueroa debió emitir un nuevo oficio (N.º 22.324) para corregir la fecha: los colegios debían entregarse el viernes 14 de noviembre a las 17:00 horas, tal como lo exige la normativa electoral. El texto, casi idéntico al original, solo reemplazó la fecha equivocada, confirmando que el fallo inicial fue, según el ministerio, “un error de tipeo”.
  • Explicación oficial que no convence: Desde el Mineduc se apuraron en aclarar que el error no afectó el proceso, señalando que “las orientaciones enviadas a los Seremis el 21 de octubre contenían la información correcta”. Sin embargo, reconocieron que el documento erróneo fue efectivamente remitido a sostenedores y directores de colegios. La explicación dejó más dudas que certezas, especialmente porque el oficio erróneo fue firmado y publicado oficialmente el 23 de octubre.
  • Críticas al Gobierno y al Mineduc: El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, fue categórico: “Es inaceptable que el Ministerio de Educación cometa errores tan graves en un proceso tan sensible como una elección”, sostuvo, acusando “liviandad” y “desconexión con la realidad” por parte del Gobierno. Según el edil, este tipo de errores no son simples descuidos administrativos, sino “una muestra más de la desorganización con que se manejan temas de Estado”.
  • Una falla que pudo tener consecuencias serias: De haberse mantenido el error, las Fuerzas Armadas y Carabineros habrían recibido los locales de votación el mismo día de los comicios, impidiendo la instalación de mesas, el acopio de materiales electorales y la preparación logística del proceso. La Ley Electoral exige que las fuerzas se constituyan dos días antes de la elección para resguardar los recintos.
  • El Gobierno minimiza, pero la desconfianza crece: Aunque el ministerio trató de cerrar el tema señalando que la situación fue corregida “sin consecuencias prácticas”, el episodio alimentó la percepción de desorden dentro del Ejecutivo. En un contexto de baja confianza institucional, errores de este tipo resultan especialmente dañinos para la credibilidad del proceso electoral.
  • ¿Nuevo error en la corrección?: La resolución corregida también indica que los colegios deberán ser entregados el domingo 16 en la noche, tomando las medidas necesarias de orden y limpieza para que puedan retomarse las clases el lunes 17 de noviembre. Sin embargo, esta instrucción ha sido considerada poco realista por algunos sostenedores, ya que preparar los establecimientos después de una jornada electoral suele requerir más tiempo.

El error del Ministerio de Educación no fue solo un “detalle administrativo”: fue un recordatorio de cómo una gestión pública descuidada puede poner en jaque procesos esenciales para la democracia. Que un ministerio clave, encargado de formar a las futuras generaciones, cometa un error tan básico en un documento oficial, no es solo preocupante, es simbólico. Refleja un Gobierno que parece haber perdido el rigor, incluso en los procedimientos más elementales.

En tiempos donde la confianza ciudadana en las instituciones es frágil, un “error de tipeo” no basta como excusa. La educación, y más aún la organización de una elección, requieren precisión, planificación y responsabilidad: tres virtudes que, a juzgar por este episodio, parecen haberse extraviado en los pasillos del Mineduc.