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Ya era polémico con $4,6 millones: hijo de Osvaldo Andrade eleva su sueldo a $7,1 millones en la Asociación de Municipalidades, sin título profesional

Ilustración Osvaldo Andrade y su hijo victimismo y privilegios Imagen generada con IA. Click para ampliar T

Un fuerte debate se abrió al interior de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) tras conocerse el millonario salario que percibe Carlos Andrade Olate, militante del Partido Socialista e hijo del histórico dirigente socialista Osvaldo Andrade. El caso ha reactivado críticas hacia prácticas asociadas a la izquierda política, especialmente en materia de redes de poder, cargos de confianza y uso de recursos públicos, en un contexto marcado además por denuncias laborales dentro del organismo.

Puntos Claves:

  • Un aumento salarial que genera controversia: Carlos Andrade Olate pasó de recibir $4,6 millones a $7.149.152 brutos mensuales en la AChM, convirtiéndose en uno de los funcionarios mejor pagados del organismo, según información obtenida vía Transparencia por Bío Bío Investiga.
  • Ascenso ligado a cargos de confianza: Hasta antes del reajuste, Andrade se desempeñaba como subsecretario ejecutivo. Desde diciembre pasado asumió además como secretario ejecutivo subrogante, lo que, según la asociación, explica el monto que hoy percibe, al tratarse de la remuneración correspondiente al cargo vacante.
  • Sin título profesional: Uno de los aspectos más cuestionados es que Andrade Olate no cuenta con estudios universitarios completos. Pese a ello, recibe una remuneración superior a la de profesionales con título, como abogados del área jurídica de la misma asociación, quienes perciben cerca de la mitad de su sueldo.
  • Vínculos personales y políticos: Fuentes internas señalan que Carlos Andrade mantiene una relación cercana con el presidente de la AChM, el alcalde de Zapallar Gustavo Alessandri. Ambos coincidieron en la carrera de Derecho en la Universidad Finis Terrae. Además, Osvaldo Andrade padre fue contratado por el municipio de Zapallar entre 2020 y 2022 para asesorías a honorarios que fluctuaban entre $1,6 y $3,1 millones mensuales.
  • Molestia interna y clima laboral deteriorado: Al interior de la AChM, las comparaciones salariales son frecuentes y han generado incomodidad entre los trabajadores. Funcionarios consultados apuntan directamente a la actual administración, señalando que “nunca habíamos tenido honorarios tan altos como ocurre ahora con Alessandri”. Este escenario se suma a denuncias previas del sindicato por despidos irregulares, maltrato laboral y supuestas listas negras.
  • Defensa institucional: Desde la AChM descartan cualquier irregularidad y sostienen que “no existe ningún aumento de sueldo”, argumentando que la remuneración es idéntica a la de anteriores subsecretarios y secretarios ejecutivos, y que el perfil del cargo no exige título profesional.

El caso del hijo de Osvaldo Andrade vuelve a poner bajo la lupa prácticas largamente cuestionadas en sectores de la izquierda chilena, donde los lazos familiares, políticos y de confianza parecen pesar más que la formación profesional o la meritocracia. Más allá de la legalidad administrativa, la situación plantea dudas legítimas sobre el uso de recursos públicos, la coherencia del discurso político y el impacto que estas decisiones tienen en la credibilidad de instituciones que deberían representar a los municipios y, en definitiva, a la ciudadanía.

En un contexto de estrechez fiscal y creciente desconfianza hacia la clase política, episodios como este refuerzan la percepción de privilegios para algunos pocos, mientras trabajadores calificados enfrentan sueldos más bajos y un clima laboral tensionado. La polémica no solo afecta a la AChM, sino que reabre un debate más amplio sobre ética, transparencia y responsabilidad en la gestión pública.