Seleccionar página

Presidente José Antonio Kast y cancilleres de Chile, Argentina, Perú, Ecuador y Bolivia firman el histórico Compromiso de Santiago para combatir el crimen organizado transnacional

Ilustración compromiso de santiago contra crimen organizado Imagen generada con IA. Click para ampliar T

Ayer jueves, el Presidente de la República, José Antonio Kast, junto al canciller Francisco Pérez Mackenna, lideraron en Santiago la firma del «Compromiso de Santiago», un histórico acuerdo internacional donde ministros de Relaciones Exteriores y de Seguridad de Chile, Argentina, Perú, Ecuador y Bolivia coordinaron un plan de acción conjunto y operativo para combatir el crimen organizado transnacional que amenaza directamente la seguridad de los ciudadanos en la región.

Puntos Claves:

  • Autoridades chilenas presente: El encuentro de alta seguridad fue inaugurado en la capital por el Presidente chileno José Antonio Kast, el ministro de Seguridad Martín Arrau y el fiscal nacional Ángel Valencia, con el objetivo de marcar un cambio de rumbo inmediato frente a las mafias organizadas que destruyen los barrios.
  • Postura presidencial: Durante la inauguración en la Cancillería, el Presidente José Antonio Kast enfatizó la urgencia de actuar unidos frente al narcotráfico y la inseguridad, señalando que «podemos decir que estos cinco países se cansaron, se cansaron de mirar cómo el crimen organizado va matando a nuestros jóvenes, va sometiendo nuestros barrios, va comprando voluntades».
  • Creación de un equipo operativo: Las autoridades acordaron formar un grupo de trabajo técnico que se instalará en un plazo máximo de 90 días para ejecutar tareas de control fronterizo, control migratorio y fiscalización de rutas delictivas a nivel interregional.
  • Golpe al dinero de las mafias: El plan incluye medidas avanzadas de inteligencia financiera y tributaria —que son herramientas especializadas para rastrear el origen del dinero, investigar impuestos y detectar negocios ilícitos—, permitiendo congelar los recursos económicos obtenidos por las bandas delictivas.
  • Estrategia y plazos concretos: El canciller de Chile, Francisco Pérez Mackenna, destacó la necesidad de compartir información directa entre policías y fiscalías de las cinco naciones, advirtiendo que «esto comienza a cambiar hoy. Acá hay una voluntad real. Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile vamos a hacer frente a la delincuencia unidos».
  • Alianza internacional y proyección continental: El siguiente paso acordado por los cancilleres, entre ellos Pablo Quirno de Argentina y Gabriela Sommerfeld de Ecuador, será presentar esta estrategia ante la Asamblea General de la OEA (Organización de los Estados Americanos), el organismo político que reúne a los países del continente, de cara a una próxima cita de evaluación que se celebrará en Buenos Aires dentro de 180 días.
Contexto Político y Desafíos Regionales
  • Contraste de modelos frente al crimen: La cumbre evidenció la sintonía entre los gobiernos de centroderecha y derecha de la región, que forman parte de la iniciativa Escudo de las Américas para recuperar el orden público, en abierto contraste con la profunda inestabilidad interna que sufre Bolivia bajo administraciones de izquierda, cuyo canciller, Fernando Aramayo, admitió en la cita que grupos radicales financiados por el crimen organizado intentan debilitar su institucionalidad democrática.

Kast en la reunión se refiere al enemigo común: el crimen organizado

Esta gestión la realizó principalmente Cancillería

Los cancilleres de los 5 países explican la importancia de la reunión

Este paso institucional representa un giro necesario en la política de seguridad regional, desplazando los discursos pasivos del pasado por acciones severas y coordinadas para devolver la tranquilidad a las familias. Frente a la ineficiencia histórica de los enfoques de izquierda que debilitaron los controles fronterizos y permitieron el avance libre de la delincuencia organizada, la firmeza de la alianza impulsada en Chile demuestra que el resguardo de la vida y el Estado de Derecho requiere de una voluntad política real, un control estricto y un respaldo irrestricto a las fuerzas de orden y seguridad.

La ciudadanía exige recuperar sus barrios y el derecho fundamental a vivir sin miedo. El éxito de este compromiso internacional dependerá de que los plazos fijados se traduzcan rápidamente en operativos conjuntos reales en terreno, asfixiando el financiamiento de las mafias de narcotráfico y demostrando que los estados soberanos tienen la fuerza y la convicción necesarias para erradicar la delincuencia organizada de nuestro continente.