En medio de un escándalo que indigna a la ciudadanía y socava la credibilidad del sistema tributario chileno, el director del Servicio de Impuestos Internos, Javier Etcheberry, continúa aferrado al cargo pese a que se ha comprobado que durante nueve años no pagó las contribuciones correspondientes a su propiedad en Paine. Lo insólito es que, lejos de asumir su responsabilidad, ha intentado culpar al propio SII, organismo que él dirige. La tibieza del Gobierno frente a esta situación ha generado molestia en redes sociales, donde incluso hay llamados a dejar de pagar contribuciones como señal de protesta. Parlamentarios de todos los sectores exigen su renuncia inmediata, mientras el ministro Mario Marcel insiste en “revisar los antecedentes”, como si no se tratara de un hecho gravísimo que amerita consecuencias inmediatas.
Indignante: Director del SII evitó pagar contribuciones durante 9 años por casa irregular en Paine y su institución enfrenta escándalo por millonaria estafa piramidal
Una investigación de 24 Horas reveló que el director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Javier Etcheberry, no pagó el total de las contribuciones que le correspondían por una propiedad ubicada en un condominio en Paine […]
Puntos Claves:
- Etcheberry evade contribuciones por nueve años y culpa al SII: El actual director del Servicio de Impuestos Internos, Javier Etcheberry, fue denunciado por no pagar contribuciones de una vivienda en Paine. El funcionario se justificó afirmando que presentó hace nueve años una tasación para regularizar la propiedad, pero que el SII —institución que él mismo lidera— “no hizo la pega” y extravió los antecedentes.
- Una excusa inaceptable desde lo más alto del sistema tributario: Según el diputado Frank Sauerbaum, “se trata de excusar en una supuesta responsabilidad del servicio que él dirige”. Esta situación genera incredulidad y molestia, especialmente considerando que el ciudadano común enfrenta consecuencias mucho más severas por irregularidades menores. El diputado Agustín Romero fue enfático: “Debe pagar hasta el último peso que le debe a todos los chilenos”.
- Parlamentarios exigen su renuncia inmediata: Desde distintos sectores políticos surgieron exigencias de renuncia. El diputado Miguel Mellado señaló que “debe dar un paso al costado por dignidad. No le puede estar pidiendo a los chilenos que paguen las contribuciones”. Carlos Bianchi agregó que Etcheberry “no tiene ningún grado de moralidad para llegar a la Comisión de Hacienda”.
- Una propiedad con ampliaciones no regularizadas y avalúo duplicado: La vivienda de Etcheberry, ubicada en el sector de Laguna Aculeo, originalmente estaba registrada como una casa de 213 m². Sin embargo, se descubrió que posee dos edificaciones adicionales y una piscina no autorizadas, lo que llevó a un alza en el avalúo fiscal de $158 millones a más de $339 millones. Durante nueve años, el director del SII no pagó las contribuciones correspondientes a esta ampliación.
- El SII exige a los ciudadanos lo que su director no cumple: En redes sociales, crece la indignación. Muchos usuarios denuncian lo humillante que resulta para el ciudadano común ser perseguido con severidad por el no pago de contribuciones, mientras quien debería velar por la equidad tributaria evade por casi una década sin consecuencias reales. Se multiplican los llamados a no pagar contribuciones hasta que Etcheberry sea removido.
- Marcel minimiza el escándalo y considera “plausible” la defensa de Etcheberry: El ministro de Hacienda, Mario Marcel, declaró que el director del SII presentó un dossier con 14 documentos justificando su actuar. Lejos de condenar la situación, señaló que “vamos a revisar todo ese material”, agregando que “hemos tenido expresidentes que han estado en esta situación”. En vez de marcar un estándar ético más alto, parece conformarse con normalizar estas prácticas.
- Conflictos de interés y millonario patrimonio no declarado en su totalidad: Etcheberry registra seis propiedades, varias en Vitacura, además de participaciones en cuatro sociedades, incluida una donde posee el 97,9%. También declara vínculos familiares con figuras públicas como el senador Felipe Kast (su hijastro) y el empresario Sandro Solari (su yerno). Pese a todo esto, no registra pasivos ni declaraciones relevantes que lo inhabiliten.
- Persistencia en el cargo y teoría del complot interno: Etcheberry insiste en que no renunciará antes de cumplir los tres años de su mandato, argumentando que fue designado por Alta Dirección Pública. Además, insinuó que la filtración del caso fue orquestada desde el interior del SII en represalia por despidos recientes. “Eso es lo que entiendo: que fue alguien de adentro que filtró eso al canal”, dijo.
- Una señal de impunidad en el corazón del sistema: Según expertos como Teodosio Cayo, director de la Asociación de Tasadores de Chile, el sistema actual carece de incentivos para regularizar propiedades. Pero aun así, el caso de Etcheberry es paradigmático: quien más debería cumplir y fiscalizar, simplemente no lo hizo. “Es una señal inaceptable de impunidad desde lo más alto del sistema tributario”, acusó Agustín Romero.
- Gobierno sin reacción y antecedentes de inestabilidad en el SII: El caso Etcheberry se suma a una larga lista de directores del SII que no completan su período. Desde 2010, ninguno ha logrado terminar su mandato. Hoy, la presión recae sobre el presidente Gabriel Boric, quien tiene la facultad de removerlo, pero ha optado hasta ahora por el silencio. La ciudadanía, en cambio, ya ha perdido la paciencia.
El caso de Javier Etcheberry simboliza una desconexión brutal entre las exigencias que el Estado impone a los ciudadanos y la permisividad con que se trata a sus altos funcionarios. Mientras miles de personas deben endeudarse o arriesgan el embargo de sus viviendas por deudas tributarias, el director del SII evade durante nueve años y culpa a otros por su propia falta. Resulta inaceptable que quien encabeza el organismo fiscalizador haya olvidado que su responsabilidad no solo es legal, sino también ética.
La permanencia de Etcheberry en el cargo, sumada a la tibieza del Gobierno y del ministro Marcel, profundiza el desprestigio institucional. El mensaje que se transmite es demoledor: la ley no es igual para todos. Si no hay una decisión inmediata desde La Moneda, no solo se debilita al SII, sino que se erosiona la confianza básica en el Estado de Derecho.